Páginas

21 junio, 2012

Un presidente incompetente y cobarde

rajoy_mexico
Rajoy, a su llegada a México,
disponiéndose a propinar un
apretón de manos peculiar.
 
Entre otras muchas, a Einstein se le atribuye la frase “la verdadera crisis es la crisis de la incompetencia”. Y los españoles estamos asistiendo atónitos a la tenaz incompetencia de nuestro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Es muy difícil encontrar un modelo comparativo en la historia reciente de las democracias occidentales, un presidente desnortado, sin un plan creíble (por mucho que cada día cacaree lo contrario) incapaz de mantener un discurso coherente con sus decisiones, un presidente que se desdice con una diferencia de no más de 24 horas y que no se inmuta lo más mínimo cuando se le reprocha.

Es insufrible en estos momentos en que se exige de los gobernantes, rigor, seriedad y máxima transparencia, un presidente que miente descaradamente cada vez que se descubre su inconsistencia política y su incompetencia para dirigir el país y que encima pretenda que creamos que solo se trata de un problema de comunicación.

El Gobierno de Mariano Rajoy no tiene un problema en su política de comunicación, tiene un problema político de muy difícil comunicación y peor digestión para los españoles. Necesita una comunicación que no existe en el mercado, la de la contradicción permanente, la del digo diego en cuestión de horas, la de multiplicar los panes y los peces, la de contradecirse entre sus ministros con una naturalidad digna de mejor causa.

El problema de comunicación del Gobierno de Rajoy es que todavía quedan algunos medios informativos en España que, a duras penas, tratan de informar de la situación real, y cuando falla la prensa española, siempre queda el recurso de la extranjera, que está avanzando permanentemente los acontecimientos que el presidente se niega a reconocer hasta que se han producido. Y cuando se han producido, Mariano Rajoy tiene la inmensa desfachatez de atribuirse el éxito del acontecimiento hasta entonces solemnemente negado.

El problema de comunicación del Gobierno de Mariano Rajoy es que no existe estrategia informativa en el mundo que pueda ocultar la cobardía de un político. Porque Mariano Rajoy –cada día se confirma con mayor nitidez- es un cobarde que se esconde de los periodistas, de las ruedas de prensa con preguntas, del debate parlamentario cotidiano… y que ahora se niega a someterse el tradicional debate del Estado de la Nación alegando que ningún gobierno hace eso el mismo año en que empieza su andadura. Una mentira más en su cada vez más grueso repertorio porque Rajoy tomó posesión en diciembre de 2011 y porque el único antecedente del que agarrarse se remonta a 1990, después de unas elecciones también adelantadas en 1989.

Haya uno o mil antecedentes, la situación no permite ningún tipo de escaqueo parlamentario del presidente del Gobierno de España en una situación en la que los ciudadanos exigimos conocer toda la verdad, con sus luces y sus sombras, con los errores pasados y presentes, con las medidas a acometer y con las consecuencias con las que habremos de cargar entre todos para salir del atolladero.

A Zapatero se le pueden atribuir muchos errores en la gestión de la crisis, como negar su existencia por un defectuoso asesoramiento. Pero jamás se escondió para dar la cara, en el Parlamento y ante la prensa. Y, sobre todo, jamás mintió a los españoles hasta el punto de sacrificar su carrera política y los intereses electorales de su partido.

Rajoy ha antepuesto siempre sus intereses y los de su partido ante de los de la nación. Es un mentiroso y un cobarde. No merece la confianza de los españoles, ¿cómo va a tener la de los mercados?

8 comentarios:

  1. Fuerte mamarrachada de alguien que se nota que habla desde el rencor, el odio, la rabia, los celos, la envidia, y que no tiene ni idea de lo que está hablando. Solo dice cosas generalistas, sin entrar en menor de detalle, cual Hugo Chavez. Mejor que se quede con la política local que es más divertido cuando se mete con don pepito que cuando quiere hacer que sabe de política nacional. Cada uno que hable de lo que sabe y de lo que puede. Y que no se note tanto que ya no se mete con Paulino, que el cambio ha sido muy drástico... Se que no me publicarán, pero se intenta.

    ResponderEliminar
  2. Creo, que tu comentario, se descalifica y te descalifica por si solo. Denota un sectarismo total y una ignorancia supina. No entras a valorar una accion concreta, sino que procedes a una eliminacion total del parece, que para ti enemigo publico numero uno y reconociendo, como no, la existencia fallos mas o menos importantes en la gestion gubernamental, no tamizas la delicada situacion a la se hace frente, ni das el margen necesario para ver los posibles resultados que puedan dar las medidas puestas en marcha. En definitiva.. ACOSO Y DERRIBO, pobre planteamiento para alguien que se cree periodista y que mas bien resulta ser panfletero.

    ResponderEliminar
  3. Añadir, además, que es un presidente ilegítimo. A Rajoy le votaron millones de personas porque en el discurso del PP negaban hasta la saciedad, entre otras cosas, no subir los impuestos, no abaratar el despido y no recortar en sanidad y educación.
    Así pués, Rajoy ha secuestrado la democracia, por mucho que haya sido democráticamente elegido. ¿Quién se cree que todas estas medidas no las tenía previamente diseñadas? No es posible admitir que al día siguiente de su elección hiciera justo lo contrario.

    ResponderEliminar
  4. Todo arranca el día en que anunció su Gobierno. Se limitóa leer los nombres y las carteras. No admitió preguntas. Desde entonces, un rosario de despropósitos que tiene a mal traer a sus propios correligionarios. Están tardando con la cabeza de turco.

    ResponderEliminar
  5. Magnifico articulo y de paso una gran verdad. Sin embargo te falto decir que los que estan a su alrededor son como el, mas mentirosos que cobardes.

    ResponderEliminar
  6. Totalmente de acuerdo, aunque añadiría que ha traicionado a todos los españoles, por haber dedidido favorecer a los "mercados" europeos con la rebaja de nuestros salarios y estado de bien estar

    ResponderEliminar
  7. Mi más sentido pésame a tu jefe, Caco el de la Caja, que ya ha sido removido del pesebre de la desaparecida Caja Insular. A lo peor lo vemos pronto en el banquillo en compañía de sus coleguillas respondiendo de posibles desmanes... Qué bien.

    ResponderEliminar