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11 junio, 2012

Extraña dimisión en Telde

Hernández Lobo, con gafas de sol, en un acto hace unos meses.
Hernández Lobo, con gafas de sol,
en un acto hace unos meses.
Justo cuando se cumplía el primer año de los ayuntamientos elegidos por los ciudadanos el 22 de mayo de 2011, el presidente de Coalición Canaria de Telde, Antonio Hernández Lobo, presentaba su dimisión y anunciaba que no optará en el próximo congreso a repetir en ese cargo orgánico. Hernández Lobo, cada día más aislado en la formación nacionalista tras algunos requiebros que nadie comprende aún, también eligió para su dimisión el sendero del enigma. Porque nadie a estas alturas logra explicarse a qué ha venido esa marcha tan extemporánea, casi levantisca.

Antonio Hernández Lobo parece querer apuntar algunas claves en su comunicado de despedida: huyo de los personalismos, por eso me voy, lo que equivale a decir que el que no actúe como yo lo hago no está anteponiendo los designios del partido a los suyos propios. Pero en realidad su marcha ha tenido dos lecturas muy extendidas, cada cual más perjudicial para la trayectoria política de este líder del nacionalismo teldense.

La primera lectura es la suave: se marcha por considerarse aislado, incomprendido, casi ninguneado ante el poder emergente de los jóvenes de CC en la ciudad, particularmente Pablo Rodríguez, llamado en un futuro a ser un dirigente importante en la dirección insular y regional. La segunda versión que circula es muy puñetera y de momento carente de toda confirmación por parte del interesado, como no puede ser de otra manera: Hernández Lobo prepara su desembarco en el Centro Canario Nacionalista, la versión soft del PP por la que se irán colando poco a poco los políticos que quieran estar en estos momentos de ola azul lo más cerquita de los círculos de poder. Y el poder en Gran Canaria tiene un claro componente azul, pepero por más señas.

Porque además de Telde, donde gobierna Mari Carmen Castellano de manera cada vez más precaria, precariedad que se acrecienta a medida que se acerca el juicio del caso Faycan y los descubrimientos de nuevos apaños consistoriales, el PP manda en Las Palmas de Gran Canaria y en el Cabildo de la isla, en esta última institución gracias al apoyo de un tránsfuga del CCN, Juan Domínguez, que obtuvo su acta de consejero insular gracias a que fue en la lista de Coalición Canaria, esto es, con Fernando Bañolas y con el protagonista de esta historia de hoy, Antonio Hernández Lobo. Y es en esta Corporación, la más poderosa de cuantas en estos tiempos tan críticos se debaten entre rebajar el déficit o cerrar directamente, donde pueden estar algunas claves del inesperado portazo del líder de CC en Telde.

A Hernández Lobo no le han faltado ofrecimientos para incorporarse al grupo de gobierno del Cabildo. Los recibió desde el momento mismo en que Domínguez hizo su peculiar pirueta y se puso para la foto al lado de José Miguel Bravo de Laguna.

Al presidente no le gusta que su poder dependa solo del voto de Juan Domínguez, que si fue tránsfuga para venir muy bien pudiera ser tránsfuga para marcharse, por mucho que la Ley le impidiera ya a cualquier otro grupo político utilizarlo para una moción de censura de puro inhabilitado que ha quedado su voto. Un privilegio con el que convivirá el resto de sus días políticos, por fortuna contados.

Domínguez sostiene a Bravo y Soria sostiene a la mujer de Domínguez como senadora por Gran Canaria, sector CCN, lo que todavía más solidifica ese maridaje político perfecto. Todos a chupar del erario público hasta que el cuerpo aguante, no más allá de 2015. A Hernández Lobo siempre se le han puesto los dientes largos por ese pacto entre el PP y el CCN en el Cabildo, pacto del que durante unas pocas semanas formó parte CC cuando el acuerdo fue entre populares y nacionalistas. Probó súbitamente las mieles del poder y se lo arrebataron cuando le estaba cogiendo el gusto a la cosa.

Por eso a nadie en CC de Telde le extrañará, si se confirma, que Hernández Lobo termine uniéndose al CCN para regresar al poder en el Cabildo. Porque, por si no ha quedado claro, la dimisión de este dirigente político se ciñe exclusivamente a su cargo orgánico dentro de CC. Su acta de consejero del Cabildo queda ajena a esta dimisión. Ningún dirigente de Coalición había podido hablar con él la noche de este lunes.

1 comentario:

  1. Buenas Carlos ,Telde no hay nadie que lo entienda,mejor es alejarse de ella, ,,para es una grande Marbella,que quiens gobierna son un grupo muy fuerte junto con unos empresarios que dominan la Ciudad si es que asi s le pude llamar, este a la ves controla un Palacio de Justicia ,donde se reunen en silencio y a escondida,donde sus Prevaricaciones y acciones se quedan como pacto en la oscuridad, faltará mucho tiempo,para que alguién venga a salvarla, ,porque todo es lo mismo,ellos y ellos, y mientras el pueblo cansado reindica su derecho en la calle,buenas noches.

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