Páginas

23 mayo, 2012

RTVC: Empieza el meneo

Con un contenido cabreo han reaccionado los trabajadores, los sindicatos, las productoras audiovisuales y los proveedores de la radiotelevisión pública de Canarias ante el plan de ajuste, también llamado de viabilidad, dado a conocer esta semana por el director general de la cosa, Guillermo García, Willy García. Los primeros, los trabajadores y sus sindicatos, están a la espera de que en los próximos días, quizás el martes, comiencen las negociaciones del expediente de regulación de empleo que afectará a once de los 43 trabajadores de la emisora de radio.

Saben que el estropicio va a afectar seriamente a la parrilla de programas y que se reducirán notablemente los contenidos y algunas coberturas. Saben que hay poca capacidad de maniobra porque la determinación parece mucha y la reforma laboral del PP tapona cualquier salida negociada. Y saben que los supervivientes del ERE tendrán que enfrentarse a continuación a una reducción salarial del 10% que afectará a unos sueldos que rondan los mil euros mensuales.

Los trabajadores han achacado al director de la radio, Juan Carlos Mateu, que no le hayan permitido meter cuchara en ese plan de viabilidad y que se haya limitado exclusivamente a recibirlo y a asumirlo sin la menor discusión. Le reprochan flojera incluso a la hora de calcular los presumibles ingresos publicitarios al conformarse con un rango de entre 80.000 y 180.000 euros anuales. Un esfuerzo mayor podría significar menos despidos, sostienen.

Pero no solo en la vertiente laboral cuecen habas. La anunciada reducción de un 20% del contrato que tiene suscrito la radiotelevisión canaria con la productora Videoreport Canarias también va a derivar en un conflicto serio con salidas imprevisibles. Los rectores de esa empresa ya han empezado a estudiar en profundidad las medidas a adoptar y, aferrándose al contrato que les une con el ente público y, por extensión, con el Gobierno de Canarias, es más que probable que interpongan un recurso contencioso-administrativo contra el plan de ajuste.

Los argumentos que se han podido conocer para una acción judicial de este tipo tienen que ver con la vulneración de los acuerdos recogidos en el contrato en relación a la obligación de las partes a negociar entre sí cualquier modificación de las condiciones, particularmente las de carácter económico. Y por lo que hemos podido confirmar, no ha habido negociaciones en tal sentido, y si las ha habido no han servido para llegar a acuerdo alguno.

Paradoja de final impredecible

De confirmarse la interposición de ese contencioso-administrativo por parte de Videoreport Canarias, el Gobierno se enfrentaría a una curiosísima paradoja jurídica: mientras el proveedor de contenidos lo demanda por incumplimiento de contrato, la Justicia anula –aún pendiente de sentencia firme- el concurso por el que Videoreport se convirtió en proveedora de esos servicios de informativos para el ente Radiotelevisión Pública de Canarias.

Con lo que empezaríamos a dudar de qué decisión convendría más al Gobierno, si que se anulara el concurso y se devolviera a Socater el contrato y por lo tanto la gestión completa de la Televisión Canaria, con la consiguiente y muy millonaria indemnización a Videoreport por las cuantiosas inversiones realizadas y el lucro cesante, o que la justicia diera la razón a esta empresa y el Gobierno tuviera que a) mantenerle los 18 millones anuales de pago por las prestaciones contratadas; o b) compensarle con la explotación total de la televisión y la radio públicas, regresando de ese modo al momento Socater, con el añadido de la radio, ya convertida en una comercial más. La verdad es que se pone bonito el panorama.

2 comentarios:

  1. Que cierren TVAC ya, esto es un despilfarro. Las noticias ( que es lo único que medianamente se puede ver ) las emiten TVE1 y Antena 3

    ResponderEliminar
  2. Se te olvida mencionar que estas hablando solo de Tenerife y Gran Canaria, hay unos 50 profesionales en el resto de las islas cuyo futuro es negro, si es que tienen futuro. Llegaron a las islas para los informativos insulares, que llevan mucho tiempo sin emitirse, y deberían hacerlo en directo, (pliego de condiciones), y a los que los sindicatos de la TV siempre ignoran, salvo cuando quieren negociar algo para sus redacciones. De estos profesionales quedaran 2 por isla, volviendo al formato de corresponsalías, quedando en el olvido las sedes y todo el equipo que hay en ellas, que son unos cuantos millones.

    ResponderEliminar