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08 mayo, 2012

Peligrosos alcaldes del PP

Lucas Bravo de Laguna
Lucas Bravo de Laguna
  Vienen pisando fuerte confiados en sus posibilidades y en lo fiable del camino. Han conocido la democracia como conocieron un ordenador, como si fuera un elemento más del paisaje cotidiano, y como si de un ordenador se tratara, no la veneran, no la miman, la utilizan para sus propios fines, para labrarse un futuro exclusivamente vinculado a la política. De sus mayores, con mayor o menor fortuna, han heredado solamente las malas mañas, la incomprensible creencia de que todo lo que no les pertenezca por los votos les pertenece por creerse de una casta especial.

Por alcanzar el poder y conservarlo hasta la siguiente etapa son capaces de cualquier cosa, de pactar con el diablo, de incumplir sus promesas, de despreciar futuros más seguros pero más sacrificados. Están colocados, bien colocados, a la sombra del líder indiscutible, esperando que les llegue su momento, es decir, esperando que el líder se canse y les brinde la oportunidad de optar a sustituirle. Pero sabedores de que la gloria no siempre se alcanza por méritos propios ni por el reconocimiento limpio de las mayorías, medran y medran con la perseverancia de un santo para que, una vez caída la fruta de puro madura, alrededor no haya más aprovechados que ellos.

Bravo no enseñó respeto al niño

Mientras la oportunidad llega, personajes como Lucas Bravo de Laguna o Francisco González, alcaldes de Santa Brígida y Mogán, respectivamente, que no superarían el más elemental test de inteligencia o de cultura básica, se dedican a hacer política barata, populista, de chochos y pejines… pero tratando de dar la impresión de que ellos representan el futuro del PP y que, cuando ese futuro llegue, serán más modernos, más tolerantes con las minorías, más respetuosos con los rivales políticos y con la prensa adversa. Pero es mentira, lo que viene es mucho peor.

Esta misma semana, que apenas llega a su ecuador, ambos alcaldes han dado muestras de la pasta democrática que están hechos. Lucas Bravo de Laguna, que utiliza su cuenta en Facebook para transmitir su ideario político ante el terror que tiene a la prensa más o menos independiente, ha atacado directamente a un juez de la jurisdicción contencioso-administrativa por el simple hecho de no haberle gustado una de sus sentencias. Su señor padre, veterano letrado y consagrado polemista político, no le ha enseñado todavía que todas las sentencias del mundo son criticables, pero ningún cargo público con un mínimo de principios democráticos puede descalificar a un juez por la sentencia que no le gusta.

Porque si el responsable político teóricamente está defendiendo desde su puesto el interés general, la misma dedicación tiene el juez, solo que investido por los legisladores (políticos) de la autoridad suficiente para decidir lo que se ajusta o no se ajusta a la legalidad.

Ambiciona hacerse con el Granca

A Lucas Bravo no le ha gustado una sentencia que refuta una decisión administrativa del Ayuntamiento de preside. En concreto, el juez ha anulado la caducidad de licencia decretada sobre un centro comercial abandonado que se levanta a la entrada de la urbanización Los Alvarados, en El Monte, un adefesio producto de unos cuantos malos gobiernos municipales de los que ha formado parte el señor Bravo de Laguna en al menos los últimos ocho años. Su papel como consejero de Deportes del Cabildo está bajo observación.

La cacicada se complica a medida que uno abandona el pueblo y se adentra en la capital. Quiere desempeñar un papel determinante y electoralista en el Club Baloncesto Gran Canaria. La afición no lo va a dejar y si insiste mucho puede que empiece a cavar su fosa política.

Paquirrín y su verdugo, Onalia Bueno

Su colega de Mogán, Francisco González, es un superviviente nato que es capaz de aguantar toda la vergüenza y los desprecios del mundo con tal de mantenerse en el machito. Su papel en la operación Góndola, por la que se investiga (o se investigaba) un caso de presunta corrupción que lo colocaba a él en el epicentro, ha permitido retratar qué es lo que busca realmente en la política y cuál es su verdadera vocación al frente de uno de los ayuntamientos turísticos más importantes de Canarias.

La democracia, al igual que Lucas Bravo de Laguna, la entiende como un instrumento para perpetuarse, y si un día le estorba la oposición, la echa del pleno y santas pascuas. Y si lo que le molesta es que las sesiones se graben en vídeo, se prohíben los vídeos. Si pudiera proscribir a la oposición, la proscribiría.

Sus capacidades políticas son las que él mismo muestra cuando se queja públicamente de que Onalia Bueno e Isabel Santiago le sacan la lengua y le guiñan los ojos cuando se cruzan con él por la calle.

Se ha recluido en su municipio y en los medios de comunicación afines para evitar los sofocos de preguntas incómodas que le hagan recordar su turbulento pasado político y personal con la que va a ser su verdugo, Onalia Bueno, que no le va a perdonar nunca las traiciones cuando los dos creían que serían los Kirchner de Mogán por los siglos de los siglos.

Del alcalde de Las Palmas de Gran Canaria mejor ni hablamos. Porque por su generación y por sus registros forma parte de otra liga, la que le puede conducir a convertirse en un mal sueño para la ciudad.

2 comentarios:

  1. Maria de Jinámar9 de mayo de 2012, 9:11

    Que pena para el pueblo,se nota que los ciudadnos confian en ellos,a pesar de sus desavenencias,hombres que tuvierón en el pasado privilegios de ser educados y de venir de familias ricas o acomodads,¿que politico hoy en dia no tien una profesión?, y nosotros los pobres que ellos llaman,tuvimos que deja el colegio cuando niños,para ir a trbajar,porque en ese tiempo,no les interesaba al gobierno de tener a los pobres preparados y asi,también conseguir puestos dignos y duraderos como hoy en dia tiene el funcionario,recordar el pasado es dolor,de vernos ahora en una edad donde ellos los intelectuales nos aleja de la sociedad,porque según la mayoria ya no servimos para nada,solo podemos ejercer los trabajos más duros de la época,la tierra,limpiar casas,porque a una edad que le pidas a una persona mayor que tien que tener titulos me parece una falta de respeto,porque en lo que duran los cursos el tiempo pasa y pasa la edad,que si luego la espera de que te llamen ,luego si es que das el perfíl,luego te dicen que tien que esperar que el politco haga una elección,luego está,que si ellos ven que tu no ers de su partdo politico,la espera se te hace más larga,y asi pasa el computo del tiempo,cuando te das cuenta te quedan pocos años para jubilarte,en fín, Don Carlos ,que seguiremos siempre una sociedad,donde el rico es rico ,y el pobre es pobre,que no me digan lo contrario,aunque tengo que reconocer que si se ha avnzado,que en esta generación de padres sin recursos y pobres han hecho que sus hijos estudien y tengan carreras,pero también debido a que Europa ha presionado a España,porque sino,creo que hubieramos estado peor,gracias y buén dia

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  2. Maria de Jinámar9 de mayo de 2012, 9:16

    Buenos dias señor Carlos,quiero darles las gracias por públicar mis mensajes,bién o mal en mi manera de expresarme, perdone ,espero de no ofender, de ser asi pido disculpas a quién pueda sentirse molestos por mis quejas o denuncias.

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