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02 mayo, 2012

"Un nuevo estado de espíritu"

El debate francés cuando el Madrid ganaba 0-2.
El debate francés cuando el Madrid ganaba 0-2.

Todos pendientes de Francia, seguramente por primera vez desde la segunda guerra mundial. Jamás un debate televisado entre los dos aspirantes a presidir la República Francesa había creado tanta atención en España, que lo seguía con detenimiento y lo comentaba con fruición en las redes sociales.

Alejados como estamos de la realidad doméstica francesa, y teniendo en cuenta que la retransmisión de Televisión Española fue acertadamente ofrecida por una magistral traducción simultánea, resulta difícil pronunciarse acerca de quién ganó el debate de esta pasada noche, pero lo que sí parece claro es que las posturas de Nicolás Sarkozy y de François Hollande están bastante alejadas en asuntos tan sensibles como la inmigración, las energías renovables y, especialmente, el diseño de las estrategias para salir de la crisis económica.

El candidato socialista resumió su programa en esta materia en una frase llamativa, “un nuevo estado de espíritu”, en el que se incluiría invertir casi por completo la tendencia hacia el suicidio en la que andamos metidos los europeos gracias, entre otras circunstancias, a la persona que Hollande tenía en ese momento sentado enfrente. La apuesta clara por el crecimiento, con la emisión de eurobonos, la reactivación de los fondos estructurales de la Unión Europea, el fortalecimiento del Banco Europeo de Inversiones para promover infraestructuras reactivadoras y la creación de una tasa europea para las transacciones bancarias son las propuestas estrella que repitió el candidato socialista de manera convincente, propuestas que se concretarían en una renegociación del Tratado de la Unión. En definitiva, un plan para Europa al día siguiente de su toma de posesión, según enfatizó.

España estuvo especialmente presente en este ejemplar debate, que seguramente será decisivo para la segunda vuelta de este domingo. Sarkozy propinó varias patadas en la espinilla de Hollande tratando de equiparar las propuestas económicas a las del expresidente español, Rodríguez Zapatero, y recalcó que ningún francés quiere en estos momentos estar en el pellejo de sus vecinos allende los Pirineos.

Hollande, que intentaba sin éxito que Sarkozy se dedicara a hablar de sí mismo y no de Zapatero, logró frenar los arrebatos antiespañoles del presidente en funciones con un par de buenas zancadillas; primero, recordando al presidente que en un pasado no muy lejano elogió al ex presidente español, y luego recordándole su vinculación política a Silvio Berlusconi. Fue entonces cuando se produjo el cambio de tercio.

El tratamiento a la inmigración, uno de los asuntos más candentes de la campaña electoral francesa, también sirvió para evidenciar algunas diferencias, quizás menos de las que podrían apreciarse de lejos antes de este debate. Ninguno de los candidatos se alejó de sus actuales planteamientos de mantenimiento de centros de retención de inmigrantes o prohibición del burka, pero sí que se marcaron diferencias, especialmente por parte de Sarkozy, limitando enormemente los derechos de los extranjeros en el país, a los que exigirá que sepan francés y cantar La Marsellesa, dicho sea en sentido figurado.

Los matices sobre la cuestión llegaron cuando Hollande le tocó la tecla religiosa a Sarkozy, y ahí se destaparon algunas debilidades del presidente en funciones, que no supo enmarcar muy bien cuáles son sus temores para con los inmigrantes. El Islam –sin matices- es uno de ellos, sin duda.

El fantasma de DSK

El debate alcanzó su punto álgido en el momento en el que los debatientes cayeron más bajo. Fue nuevamente Sarkozy, al que se le apreció más nervioso que su rival, quien se atrevió a vomitar sobre la mesa el asunto de Strauss Kahn, el ex director gerente del Fondo Monetario Internacional involucrado en feos asuntos de abusos sexuales. Hollande, una vez más, zanjó el atrevimiento de su oponente lanzándole una pregunta muy directa: “¿Controla usted la vida privada de todos sus colaboradores?” Mutis por el foro.

La decisión de madame Le Pen de dar libertad a sus seguidores pero anunciar que votará en blanco a la espera de las legislativas de junio, que votará azul marino, puede inclinar el resultado de la segunda vuelta del domingo. Hollande parte con ventaja, y por su triunfo rezan hasta los más conspicuos conservadores del Gobierno de Mariano Rajoy. Si el socialista francés gana y consigue ese “nuevo estado de espíritu” que proclama, una parte de los desafueros involucionistas del PP español podrían quedar injustificados.

Luego tendremos que seguir batallando para frenar todas las demás medidas que con la coartada de la crisis y el déficit público van a colocarnos en la cola de los países civilizados.

3 comentarios:

  1. Magistral traducción simultánea... sólo para oyentes. A los sordos, que les den. Y así, habrá subtitulado para sordos cuando los oyentes quieran, decidan y lo manden. No será por imposibilidad técnica. Sólo por voluntades, que de eso estamos bien faltos en la panda de golfos que nos guían.

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  2. Buenos días D.Carlos: Hoy "Día Mundial de la Libertad de Prensa" le felicito a Vd. y su equipo, que contra vientos, mareas y sorias, han hecho posible que CanariasAhora siga siendo un medio digital plural e independiente. Algo que por desgracia, hoy, en España es dificil de encontrar.
    También deberíamos felicitarnos, pues quizás la historia lo recuerde. Han sido muchísimos los españoles que dejaron a un lado el partido del At. de Bilbao y Real Madrid, que ya parecía visto para sentencia y se pusieron a escuchar el Debate de Hollande y Sarkozy, del que habría que felicitar a los periodistas de TVE, que andan ya en la "Cuerda floja" del despido, por ser plurales y contar las verdades, de uno y otro lado del espectro político español.
    Efectivamente, podríam os decir que las "espadas siguen en alto", pues a pesar de lo clarificador de las teorías de Hollande, no deja de ser cierto que en Francia se está produciendo un fenómeno, de clara xenofobia, muy parecido al que padecemos por nuestra patria. Quizás lo más curioso, y archiconocido, es que son precisamente los nietos e hijos de inmigrantes de origenes africanos, los que más demandan el férreo control de la inmigración.
    Lo que sí deberíamos tener claro los españoles, es que con las políticas practicadas por el gobierno del Sr. Rajoy, poco o nada, se va a conseguir, para salir de la crisis. No se necesita ser Premio Nóbel, para entender que sí la banca no concede crédito a las empresas, dificil está que se genere empleo; pero algo que parece pasa desapercibido, o no se quiere reconocer es, que aún generándo empleo, si la remuneración no se ajusta al tren de la economía, dificilmente un trabajador medio podrá adquirir bienes de consumo, si no consigue ahorrar, mínimo 50€ mensuales, para dedicarlos a la compra o ahorrarlos para renovar y adquirir bienes.
    Me decía, no hace mucho un ciberamigo oriundo del País vasco, que salió por patas,, huyendo del dictador, hoy afincado en San Juan de Luz, que en tanto en cuanto los gobiernos no sean capaces de ponerse de acuerdo y someter a una ferrea vigilancia y regulación a los mercados financieros, Europa volvera a revivir pasadas y tristes historias bélicas. D. Carlos los augurios le ponen a uno los pocos pelos que nos quedan de punta, ya, no por los que ya vivimos tiempos dificiles, sino por los hijos y nietos que dejaremos detras. ¡Ojala! la premonición, no se cumpla.
    Con la esperanza de un mejor amanecer, para Europa y España, sea Hollande quién cambien en Francia el rumbo de la política actual, implantada en el viejo continente.

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  3. Muy buen análisis y acertado título para el post!

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