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26 mayo, 2012

Carla Bellini y las malas decisiones

Carla Bellini nunca debió ser jueza. O por ser más precisos: la designación parlamentaria de Carla Bellini como magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Canarias demuestra que esa fórmula es un disparate. Abogada especializada en familia, con un despacho muy próspero y de buena reputación, fue designada magistrada a propuesta directa de José Manuel Soria, presidente del Partido Popular de Canarias, a la sazón socio decisivo de Coalición Canaria que en el Parlamento aprobó sin miramientos el nombramiento.Es fácil deducir que Soria aprovechó de manera táctica la posibilidad que se le presentaba: decidir el nombre de la persona a colocar en la Sala de lo Civil y Penal del TSJC, la competente para instruir -y en su caso juzgar- los delitos que cometan los aforados, es decir, los parlamentarios regionales y los miembros del Gobierno de Canarias. No tuvo que pensárselo mucho el hoy ministro de Industria: una persona de confianza, de su círculo personal más íntimo. Y eligió a Carla Bellini.

Ni que decir tiene que la magistrada Bellini no había instruido una causa penal en su vida. No estaba obligada a ello. Se dedicaba a pleitos civiles y de repente se vio togada y, casi sin solución de continuidad, instruyendo una causa muy complicada, con muchísimos intereses económicos, bancarios, políticos y empresariales en juego: elcaso Las Teresitas. Los que han seguido de cerca el proceso aseguran que Bellini se empleó a fondo, se lo tomó como un reto personal. Junto a la fiscal anticorrupción para Santa Cruz de Tenerife, María Farnés Martínez, se propuso desenmarañar una trama corrupta que hacía que se tambalearan poderes oligárquicos hasta entonces intocables en Tenerife. Y tocó puntos tan delicados que hasta su propio mentor, José Manuel Soria, terminó por descalificar la instrucción con un término muy elocuente: “incompetente”.

>Un error muy grave

Que José Manuel Soria llamara “incompetente” al trabajo de instrucción equivalía a llamar “incompetente” a quien era la instructora de Las Teresitas. Fue en ese instante cuando supimos que algo gordo se había quebrado, que la amistad íntima que unía a Carla Bellini con el presidente del PP y con su esposa, la procuradora Mari Carmen Benítez, se había roto por algún motivo, probablemente por el empeño profesional de la magistrada de no aceptar ninguna presión, de llegar hasta el final con sus investigaciones. Pero en ese empeño, Carla Bellini ha cometido un error grave, probablemente atribuible a su escasa formación y experiencia en el Derecho Penal: por indicación de la Policía, ordenó intervenir y grabar las conversaciones de uno de los imputados del caso Las Teresitas en un encuentro vis a vis en prisión con su pareja.

La fiscal no recurrió la medida, a todas luces excesiva y contraria a todos los pronunciamientos judiciales, incluido el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que consagran la intimidad sexual como absolutamente intocable, inviolable, ni siquiera para la investigación de execrables delitos.

La Policía la convenció para tan extrema medida aduciendo que el imputado podría sincerarse en ese momento tan íntimo con su pareja y contar allí su preocupación tras enterarse de que acababa de ser encartado en la operación. La violación de ese derecho constitucional supremo se agrava si se tiene en cuenta que era la pareja del imputado la que estaba en prisión, y no el investigado, de quien se pretendía obtener alguna confesión indirecta.

Y peor aún, en su propio auto de intervención la magistrada comete un desliz involuntario al fundar su decisión sosteniendo que el imputado podría hablar por encontrarse “con una persona de su confianza y en un lugar seguro”. Ese “lugar seguro”, íntimo, teóricamente a salvo de cualquier intruso aún siendo una sala de una prisión, lo suma el Supremo a la gravedad de los hechos para admitir a trámite la querella y convertir a la investigadora en investigada.

El hombre 'pantalla' de Ignacio González

El investigado era nada menos que el hombre pantalla utilizado por Ignacio González Martín, uno de beneficiados por el pelotazo de Las Teresitas, para solicitar un préstamo de 33 millones de euros a CajaCanarias, donde el empresario ejercía como vocal del consejo de administración. Peón albañil con 720 euros de sueldo, consiguió ese milagro financiero sin mayores problemas. La magistrada lo consideraba una pieza clave para llegar al meollo de la trama.

Pero siendo indiscutible que Carla Bellini ha cometido un error, un exceso que en su profesión tiene un plus de gravedad, más indiscutible es que no por ello debe echarse por tierra todo su trabajo en el caso deLas Teresitas. Y mucho menos que, imputada la juez, los presuntos autores del mayor pelotazo urbanístico de la historia de Canarias hayan quedado exonerados de toda responsabilidad.

La magistrada, a decir de los que conocen el sumario, ha instruido de manera seria y esforzada, supliendo su falta de experiencia con muchas horas de trabajo. Y gracias a esa investigación se ha desentrañado gran parte de la trama. Lo que ha quedado sin imputación en el cierre de la instrucción es achacable a las dificultades propias de una investigación iniciada mucho tiempo después de los hechos, a la capacidad de los sospechosos para sortear la práctica de algunas pruebas y a la imposibilidad de llegar a pruebas concluyentes que sirvan para un juicio de lo que todo el mundo sabe que ocurrió.

De ahí que haya decaido el delito más grave, el del cohecho, porque detectados los enriquecimientos injustificados de muchos de los imputados, no se han obtenido las pruebas suficientes de que esa inusitada riqueza provenga de comisiones por la compra-venta y el pelotazo urbanístico de la playa de Las Teresitas. Es más que probable que Carla Bellini acabe con este caso su corta carrera en la judicatura. Y lo hará ya sin la protección de quien la aupó a esas responsabilidades por una decisión puramente política e interesada.

Caerá por un error grave, por una mala decisión, como mala fue la decisión de hacerla jueza.

6 comentarios:

  1. Buenos dias,yo cada ves estoy más decepcionada con la justicia,en la radio de Telde,hace pero mucho tiempo no se hablaba de otra cosa que también de una jueza,llamada Rosell,sobre una querella a Soria,yo me pregunto ¿Han perdido el norte los medios? cuanto tiempo estuvo este personajillo burlón a los que es igual (el director),haciendo criticas de una relación de un periodista con la jueza? dios mio,que leemos ,que escuchamos? puede la ley permitir,esas controversias de venganzas en los medios ,y hacer complices al lector y hacerle dudar? ....quiens juzgan los medios o la justicia? es verdad que las personas cuando hacemos criticas es porque quizas nos ha afectado ,pero hasta que punto puede influir en los demás, es verdad que la Radio cizañera de Telde no me gusta ya no es el hecho de bularse en su momento,sino ese desprecio y desprestigio que hace a los demás cuando no le baila el son a él,o quizas porque también a el le han hecho daño,pero no es motivo para el desprestigiar a un gobierno y personas?,¿el porque lo escucho?,es porque asi puedo desemascarle y poder denunciar,que el no pude coacionar ni injuriar,ni dar calificativos,ni bularse de los politicos y ciudadanos ,,que ética profesional es que el alude ? esta no se ajusta al derecho y a la libertad de expresión,q yo,como ciudadna espero,y que segun él,hacer Privada insinua que el que no quiera que no oiga,bién dicho,pero a cuantas personas está usted ha hecho insinuando y menoscabando,si que esas personas sean consientes de esas criticas? piesa usted que el gobierno canrio (Presidente) sabe las burlas a su persona y al señor Peréz que s ha hecho en esa radio y que yo,he oido cuando usted trae a personas cercanas del PSOC,que estan contra este señor que me parece buena gente,porque a mi no me gustan las siglas miro la persona su corazón y su intención ? si quiere no lo publique es una opinión mia,y que estoy luchando porque por lo menos esta radio deje ya de hacer juicios paralelos en su radio,nada más ,gracias.

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  2. ahora va resultar que la choriza es la jueza,cometio el error de grabar en un bis a bis pero todo lo demas se hizo ajustado a derecho por lo tanto es valido,los pajoros contra las escopetas

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  3. No puedo saber si la señora Bellini, por la que no siento simpatía alguna, es culpable o no de lo que se le acusa en la querella; pero, de ser cierto y sólo en el caso de que lo fuera, hay algo que no termino de entender: ¿por qué desde este medio se le dedica un artículo crítico y, sin embargo, se le dedican multitud de elogios al ex juez Garzón cuando el supuesto hecho delictivo es el mismo: grabar conversaciones íntimas en prisión vulnerando principios fundamentales del detenido?
    Hay algo permanente en este medio que se asemeja bastante a la postura del PSOE frente a la justicia y las instituciones: el delito no es tan delito cuando lo comete "unos de los nuestros"; frase esta dicha, y grabada legalmente, a un policía nacional refiriéndose al ex juez Garzón.
    Como viene siendo habitual con mis opiniones, no creo que este comentario sea publicado; y es que, al igual que ocurre con la idea de justicia, desde este medio se defiende una idea de democracia bastante peculiar...
    ¡Saludos cordiales!

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  4. Buenas noches. Por supuesto que le publico su comentario, y hasta tengo una explicación para usted. Baltasar Garzón fue condenado por intervenir las conversaciones en prisión de los implicados en la trama de Gürtel con sus abogados porque tenía fundadas sospechas de que esos abogados estaban delinquiendo también, es decir, maquinaban en prisión el modo de blanquear el dinero obtenido por los investigados. Dos: tenía el respaldo pleno de la fiscalía, que avaló los autos de intervención, cosa que la señora Bellini no tenía. Tres: En el caso de la señora Bellini, la presa que recibía la visita de su pareja no tenía nada que ver con la trama ni de ella se sospechaba nada. Lo que se buscaba con la intervención del vis a vis era un comentario de uno de los investigados, no la comisión de un delito en esos encuentros. Y cuatro: entre el derecho a la privacidad de las comunicaciones y el derecho a la privacidad de la sexualidad hay un abismo reconocido por todos los tribunales. Como remate le regalo una reflexión político-jurídica: a la señora Bellini la puso un Parlamento a propuesta de Soria, no como reconocimiento a su trayectoria como jurista ni nada que se le parezca. Garzón es magistrado de reconocido prestigio mundial al que han perseguido por investigar los crímenes del franquismo, no por prevaricar.

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  5. ¿Ve lo que le decía de que el delito no es tan delito cuando lo comete "uno de los nuestros"? La suspensión del ex-juez fue por... ¡unanimidad!, sí, unanimidad del Tribunal Supremo, incluyendo el voto favorable de magistrados del "ala progresista". Y no en la causa por investigar delitos prescritos durante la guerra civil y el franquismo, sino por PREVARICACIÓN al vulnerar derechos fundamentales de los detenidos y sus abogados en la trama Gürtel. Trama esta en la que fue declarado culpable y condenado el ex juez e inocente el señor Camps... ¡Qué cosas, eh! Cosas de la España cañí que dirían unos y, tal vez, los otros también.
    Además, también fue suspendido por otros dos procesos diferentes: uno por supuesta PREVARICACIÓN al cobrar unos dineritos de un banco... y posteriormente eximir de responsabilidad al presidente de ese banco en un asuntillo que tenía pendiente. Creo recordar que de esta acusación se libró por prescripción. Curiosamente no observó esa prescripción (el tercer caso malo de Garzón) por los delitos cometidos durante la guerra civil si los autores eran del bando "nacional", y sí si el autor resultaba ser Carrillo... Más España cañí, rancia, decimonónica,... socialista.
    Lo que sí le reconozco es su mejor conocimiento en las relaciones justicia-política y política-justicia (monta tanto, tanto monta) de las que resultan finalmente investigaciones y cosas de esas raras. Por eso me permito preguntarle por una noticia que recuerdo vagamente y de la que no he vuelto a saber nada más desde el pasado verano... creo.
    Algo se publicó en alguna prensa de aquí sobre una extraña reunión de unos señores en un conocido hotel de Mogán. Creo recordar que en la noticia se hablaba de que los asistentes eran... ¿jueces? ¿Usted recuerda algo de aquéllo?

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  6. Me temo que le incomoda bastante perder la razón cuando no la tiene. Ánimo

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