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30 mayo, 2012

#Canariasdicesi, escondida tras PRNoticias



Whois con la compra del dominio de #Canariasdicesi en nombre de PRNoticias.
Whois con la compra del dominio de #Canariasdicesi en nombre de PRNoticias.
Se trata de tirar la piedra y esconder la mano, de atacar desde al más cobarde de los anonimatos, de hacer libelo sin someterse a las mínimas reglas del juego. Es lo que hace la web #Canariasdicesi, un portal especializado en defender las prospecciones petrolíferas de Repsol frente a las costas de Lanzarote y Fuerteventura blandiendo con pasión las tesis de la compañía y del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, que muy probablemente tendrán algo que ver con el invento.

Efectivamete, #Canariasdicesi es un dominio de Internet registrado por una persona vinculada a PRNoticias, portal madrileño especializado en información política, en cuyos servidores se encuentra alojada la web. Nos lo confirmaba anoche el director y propietario de PRNoticias, Pedro Aparicio, aunque a regañadientes y después de algunas maniobras de distracción con las que trató de negar inicialmente la evidente vinculación.

Le preguntamos abiertamente, a través de Twitter, por la vinculación entre PRNoticias y #Canariasdicesi, y tras contestarnos que no existía tal vinculación, acabó por reconocerla a medida que le fuimos aportando datos tales como el registro de compra y el nombre de la persona que actuó adquiriendo el dominio, una ejecutiva de la empresa de Pedro Aparicio, de nombre Giselle Pérez.

La explicación que ofreció el director de PRNoticias es que en ocasiones aloja en sus servidores pequeños proyectos de webs “muchas de ellas perseguidas que prefieren estar fuera de la zona de influencia”. Cuando le preguntamos si #Canariasdicesi podría encuadrarse en la condición de web perseguida, Pérez dio amablemente por finalizada la conversación por encontrarse en una cena, remitiéndonos a una entrevista formal en otro momento.

¿Web perseguida?

Resulta bastante pintoresco considerar “perseguida” una web cuyo dominio se adquirió a Direct Internet Solutions el pasado día 5 de mayo, lo que significa que lleva operando, como mucho veinte días. Más cabría encuadrar las prevenciones en la consideración que el propio Aparicio denominó “fuera de la zona de influencia”, es decir, en el anonimato, fuera del más mínimo control de autoría, derechos de publicación, etcétera. La aparición de Giselle Pérez y de PRNoticias convierte a empleada y empresa en responsable de lo que pueda publicarse en #Canariasdicesi.

La web en cuestión se presenta como realizada por un grupo de canarios desligados de cualquier opción política o asociativa que defienden las cualidades y los recursos de las islas y que deploran la dependencia de “las subvenciones o de la limosna que aportan el resto de Comunidades Autónomas o la Unión Europea”. En su carta de presentación insisten mucho en los recursos del archipiélago y en la situación económica y de desempleo de la región. Mencionan la corrupción y el caciquismo como dos de las lacras más extendidas, y cargan especialmente en sus noticias y comentarios contra el presidente de Canarias, Paulino Rivero.

Sus piezas son agitadas por un par de tuiteros hasta el punto de haber logrado colocar una de ellas en los periódicos de Canarias haciéndola pasar por impecable. Fue, concretamente, la referida a un viaje oficial a Texas (Estados Unidos) con el presunto fin de promocionar a Canarias como centro logístico para plataformas petrolíferas.
Atacan a los que se oponen a las prospecciones petrolíferas en las costas canarias y a los que encuadran en un grupo que llaman del “no por el no”, y se ensañan especialmente con el Gobierno de Canarias, particularmente con su presidente.

Penosos antecedentes: el caso 'Off Canarias'

No es la primera vez que, desde el anonimato, el entorno de José Manuel Soria monta webs especializadas en combatir a los desafectos. La costumbre la inauguraron en el periodo 2003-2007, cuando el hoy ministro de Industria era presidente del Cabildo de Gran Canaria. Su equipo de prensa, entre los que se encontraban los periodistas Larry Álvarez (también consejero de la Corporación) y Víctor Rodríguez Gago (luego en la nómina de augustos colaboradores de Libertad Digital, de Jiménez Losantos) editaron un panfleto anónimo llamado Off Canarias que borraron de todos los servidores y de la faz de Internet una vez CANARIAS AHORA interpuso varias demandas y querellas por atacar a nuestros anunciantes con amenazas inadmisibles y por una campaña de insultos y vejaciones que ha tenido su último episodio en un auto de busca y captura de Gago por parte de una juez de Telde. El Off Canarias se hacía desde el Cabildo con medios técnicos y humanos públicos, un descaro que hasta la fecha no han vuelto a reproducir.

Al Off Canarias siguieron otros intentos más o menos toscos, como los de comprar periodistas fracasados e incrustarlos en publicaciones digitales nacionales como La Estrella Digital o Periodista Digital, con resultados mediáticos nulos, cuando no completamente ridículos. Algunos tienen en estos momentos secuelas judiciales.

Este nuevo intento tiene todo el color, el olor y el sabor de ser más de lo mismo. Solo que a los intereses políticos de José Manuel Soria por desgastar a Paulino Rivero y a sus oponentes en Canarias, se unen los de la compañía Repsol por abrir una brecha en la opinión pública canaria y conseguir que la autorización para las prospecciones no tenga una respuesta ciudadana excesivamente virulenta. Y que, al ministro que las autorizó, compadre de Repsol, el atrevimiento no le cueste un disgusto.

29 mayo, 2012

Cae el Womad, vuelve la Verbena del Lechón

El Womad abandona Las Palmas
de Gran Canaria tras diecinueve años.
“Imposible hacer el festival”. Con un escueto SMS enviado a la productora Dania Dévora se despachó la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Isabel García Bolta, cualquier tipo de formulismo para quitarse de encima el festival Womad tras diecinueve años de existencia en la ciudad. Lo supimos este martes, una vez Bolta confirmó ante los periodistas que acudieron a la presentación de las fiestas patronales que en 2012 no habrá Womad… Ni en los años sucesivos mientras permanezca este grupo de gobierno en el Ayuntamiento, presagiamos sin demasiado esfuerzo.

La excusa, como era de prever, ha sido la económica: no nos alcanza el dinero y no hemos conseguido el apoyo necesario, se justificó la concejala sin entrar en mayores consideraciones. De momento ha quedado sin aclarar qué instituciones no prestaron “el apoyo necesario” a la primera ciudad de Canarias para poder acercarse a los 350.000 euros que podía haber costado una edición reducida en noviembre, con dos días de festival (viernes y sábado), talleres infantiles y adultos, festival de cine africano y procesión de talleres infantiles el domingo.

No explicó la concejala Bolta, por ejemplo, que de entrada partía con el respaldo económico de Casa África y de la Compañía Cervecera Canaria (CCC), habituales patrocinadores junto a La Caja, ni detalló el resultado de sus consultas con el Gobierno de Canarias o con el Cabildo de Gran Canaria, en manos del mismo partido político, que acaba de desembolsar 100.000 euros para garantizar el concierto de Bruce Springsteen.

El anuncio público de la concejala de Cultura se produjo, como decíamos, en la rueda de prensa que convocó para dar a conocer los actos organizados con motivo de las fiestas patronales de Las Palmas de Gran Canaria. Una periodista le preguntó por las noticias adelantadas por CANARIAS AHORA de que la pretensión municipal era borrar el Womad de la oferta cultural y del catálogo de acontecimientos incluidos en la promoción turística de la ciudad.

Si la pregunta no se produce, la respuesta hubiera tardado en llegar el tiempo suficiente como para impedir cualquier capacidad de reacción, tanto del público como de la propia organización Womad, que a estas alturas ya debería estar trabajando en la confección del cartel artístico.

Dania Dévora ha declarado que lo sabía desde hacía tres semanas, cuando García Bolta se lo notificó a través de un SMS, pero estaba a la espera de que tan informal anuncio se transformara en una comunicación oficial, que ha llegado de la manera que ha llegado.

Atrás quedan diecinueve años de playa de Las Canteras primero, de parque de Santa Catalina después; de centenares de artistas de todos los continentes, de decenas de artistas canarios subidos al escenario y de miles de actividades que implicaron a artesanos, músicos, bailarines, profesionales y a muchas familias en el Womad. Atrás quedan los vídeos promocionales de la ciudad incorporando imágenes de un festival que a partir de ahora deja de formar parte de la realidad abierta de Las Palmas de Gran Canaria.

Vuelve la Verbena del Lechón

Pero no todo son desgracias culturales. A catorce kilómetros de Las Palmas de Gran Canaria, en dirección al centro de la isla, la Villa de Santa Brígida recupera una de sus manifestaciones más celebradas: la Verbena del Lechón. La evolución del público hacia gustos algo más sofisticados, la revolución cultural que nos hizo cerrar el teleclub y abrir bibliotecas y conectarnos a Internet, desembocó en la desaparición de manifestaciones como esa verbena, cuyo nombre responde al sorteo de un lechón que se hacía entre los asistentes en el tramo final de la fiesta.

El alcalde de Santa Brígida y reputado experto en basket, Lucas Bravo de Laguna, ha decidido que hay que recuperar esas ancestrales costumbres y lo ha incluido en el programa en unión de su atento saluda a los vecinos y vecinas satauteños. En esa inigualable pieza literaria, el alcalde relata a sus vecinos que, a pesar de la crisis, el Ayuntamiento ha preparado “una serie de eventos y actos con los que festejar y conmemorar nuestras entrañables fiestas de San Antonio de Padua”. “Eventos y actos” para “festejar y conmemorar”, para que luego digan que hay recortes, oye.

El reencuentro de la Verbena del Lechón con su público no puede ser más apoteósico. Según el programa, va a estar amenizada por dos grandes orquestas, Los Peques y, atención, Los Concejales de las Verbenas, una banda muy apreciada en Tenerife que desembarca en Santa Brígida para dar lustre y esplendor a su nombre, en ocasiones tan denostado por quienes lo desempeñan en la villa.

Cosas que Antonio Alarcó ve inmorales

No es Semana Santa, ni pretendemos convertir el Día de Canarias en jornada de recogimiento y de reflexión. Pero la actualidad nos obliga. El senador del PP por la isla de Tenerife Antonio Alarcó hizo este martes un sublime ejercicio de pedagogía moral y no vamos a quedarnos nosotros atrás ante un reto así. Alarcó ha proclamado que le parece una inmoralidad cobrarle a la Iglesia el Impuesto de Bienes Inmuebles, más conocido como IBI.

Su argumento forma parte del catálogo empleado precisamente por los más togados pastores de la Santa Madre Iglesia, con monseñor Rouco Varela a la cabeza: con esos dineros que nos ahorramos, sostienen, damos de comer al hambriento y de beber al sediento. Una aseveración muy samaritana que, como mejor muestra de falacia, ha sido desautorizado nada menos que por los gestores de Cáritas Diocesana de España.

Alarcó, sin embargo, nos desconcierta cuando asegura que la iniciativa socialista de hacer pasar por caja a aquellos inmuebles de la Iglesia que no sean templos de culto es una “cortina de humo”. Suponemos que una cortina de humo para tapar la mala gestión de Rodrigo Rato en Bankia, o los vaivenes de la política económica y financiera de Mariano Rajoy que tiene locos a las autoridades europeas y a esos dichosos mercados. Porque no vemos otra cosa que se quiera tapar con la famosa cortina de humo.

Pero sin que Antonio Alarcó lo proclame a los cuatro vientos, estamos segurísimos de que hay muchas más cosas que le parecen inmorales. Por ejemplo, al senador le debe parecer inmoral que la Policía haya estado detrás del desenlace final de los atentados del 11-M. Lo dijo muy convencido en una entrevista radiofónica, por llamar de alguna manera a esos diálogos de tan elevada factura que mantiene con el periodista Andrés Chaves: "No fue un suicidio colectivo. Hay sospechas fundadas de que los refugiaron allí y dale que te pego", dijo en referencia a los terroristas autores de la masacre. Una inmoralidad de alto calibre que seguramente le quitará el sueño por las noches.

Pero inmoral, lo que viene siendo inmoral o lo siguiente es que el Cabildo de Tenerife se haya atrevido a abrirle un expediente para investigar su brillante gestión (también calificada de pufos) al frente de la Fundación Canaria de Salud y Sanidad durante el periodo en que fue consejero de Sanidad de la Corporación insular. Un periodo en el que, siempre según el expediente inmoral, se dedicó a contratar al margen de la legalidad al tiempo que repartía prebendas entre periodistas amigos con los que compartía meditaciones profundas sobre política antiterrorista.

La guinda a las preocupaciones inmorales del senador Alarcó la puso estos días su primo Santiago, residente en Londres, al que llevaron a juicio acusado de haber traicionado a uno de sus socios en un hedge found que se recuperaba de una difícil convalecencia tras caerse de un caballo. Santiago Alarcó, según las crónicas, se apoderó de la clientela con aviesas intenciones y ha aceptado un acuerdo por el que indemnizará con una alta cantidad al engañado. Una inmoralidad inadmisible en una familia de tan acrisolados valores.

28 mayo, 2012

Incendio en el Granca

Himar Ojeda, Rosa Rodríguez, Bravo, Bañolas, Bravo hijo y Martínez.
Himar Ojeda, Rosa Rodríguez, Bravo, Bañolas, Bravo hijo y Martínez.

Los malos políticos están en el origen del mayor desastre financiero de la historia de España. Fueron colocados al frente de las Cajas de ahorro sin que la mayoría de ellos supiera hacer la O con un canuto y sin más objetivos que vivir a cuerpo de rey y retirarse con primas millonarias. Cuando a un mal político se le pone a gestionar lo que no sabe para sacar tajada personal ocurren cosas como esa de las Cajas, y ocurren cosas como las que está padeciendo el Club de Baloncesto Gran Canaria, el Granca, que este lunes vivió un episodio más hacia su desintegración.

El político al frente se llama Lucas Bravo de Laguna, y su mano ejecutora, Joaquín Costa, que ha conseguido quitarse de en medio al director general de la entidad, Himar Ojeda, por razones que escapan a la pura lógica de la gestión y se adentran en el terreno del capricho personal consentido a mayor gloria de la incompetencia.
El Granca es una golosina para los políticos con corta visión de miras. Ven en ese club, que goza de un amplio respaldo popular, una catapulta para ganar estimación ciudadana, a lo que se suma la inminente celebración del Mundial de Basket en el año 2014, con una macro obra, el palacio multiusos, por medio. Demasiadas tentaciones como para dejarlas en manos de cualquier advenedizo que no tenga perfectamente diseñadas sus ambiciones.

José Miguel Bravo de Laguna creyó desde el principio que ese puesto de consejero de Deportes estaba hecho a la medida para su hijo Lucas, al que pretende colocar muy bien para que continúe viviendo de la política todo el tiempo posible una vez demostrada que Salamanca ni da ni le espera. El Cabildo, como se sabe, es el propietario del club, no en vano le aporta cada año, con el dinerito de todos, 3,2 millones de los 5,7 que tiene de presupuesto. Un juguetito impresionante en manos del Niño Bravo.

Cuando los Bravo vieron la jugada solo tenían que entenderse con Rosa Rodríguez, la todopoderosa vicepresidenta del Cabildo y consejera de Hacienda. Una mujer dura de pelar, puesta en la lista de la Corporación por José Manuel Soria para embridar en la medida de lo posible los deseos irrefrenables de los Bravo de hacerse con el control del PP de Gran Canaria a través del Cabildo.

Rosa Rodríguez tenía una asignatura pendiente con el Granca, ponerlo sobre su estricto control, como hizo en el mandato 2003-2007 cuando descubrió lo popular que se podía convertir congeniando con el mundo deportivo. Su simbiosis con la directiva de entonces, a cuyo frente estaba Lisandro Hernández, le granjeó incluso la medalla de oro y brillantes de la entidad, y ella quería regresar para reponer el poder que los socialistas variaron cuando al frente del club se colocaron Luis Ibarra y Óscar Hernández. La actual vicepresidenta insular se encargó de empezar a hacer la vida imposible al presidente Agustín Medina, en quien quiso personalizar la caída de Lisandro Hernández, que en realidad tuvo que salir del club para no convertirse en un arquitecto incompatible para el Cabildo cuando se veía encima el tren del pabellón y el tren en sí mismo. A ver si nos entendemos.

Costa, entre la Séptima y Broadway

Aburrido Agustín Medina, apenas aguantó tres meses las arremetidas de los populares, que desde el principio se pusieron a buscar un nuevo presidente para el club amarillo. De la mano de Ulises Pérez recala en el club el que acaba de convertirse en el killer del Granca, Joaquín Costa, que fue fichado más por relaciones personales que por currículo.

El desembarco de Costa fue el inicio de la defenestración del director general del club, Himar Ojeda, una institución muy respetada tanto en los despachos como en los graderíos, a quien se le atribuyen en gran medida los éxitos deportivos claretianos. Los ataques a Ojeda son los que conducen a Rosa Rodríguez a retirarse prudentemente y a dejar en manos de Lucas Bravo de Laguna la deriva hacia el marisco. Se trata de tener al frente del club a un hombre con poder absoluto, Costa, que no se arredre ante cualquier instrucción política y que ponga por encima de otra cualquier consideración los caprichos de los que mandan.

El cabreo de Rosa Rodríguez ya se pudo comprobar con su llamativa ausencia del palco de autoridades el último partido. Era lo que querían los Bravo, copar al máximo el protagonismo y la fotografía, la pueblerina fotografía de ese palco pleno al que llaman la esquela por la sucesión interminable de tíos, primos, sobrinos, novias y demás familia que lo pueblan de un tiempo a esta parte.

Los caprichos del Niño Bravo no solo cuestan disgustos deportivos, como el que va a costar a partir de ahora dejar al entrenador, Pedro Martínez, sin la asistencia de Himar Ojeda. También hay un alto precio económico. Porque, por ejemplo, despedir de manera tan levantisca al director general va a costar a las arcas públicas la nada despreciable cantidad de 195.000 euros que no sobran precisamente a un club deportivo que este año va a perder los 250.000 euros de patrocinio de Bankia o los 400.000 del Gobierno de Canarias, que con suerte quedarán reducidos a 128.0000.

Un club que se permite dispendios tan injustificables como que el Niño Bravo se traiga de Santa Brígida a su compañero de colegio Alberto Miranda, al que el Cabildo paga la cantidad de 48.000 euros al año para que teóricamente lleve las cuentas de la entidad. Miranda, en realidad, es un gestor administrativo al que no le van muy bien las cosas en la villa y dedica su tiempo a llevar y traer chismes con los que tener informado a su benefactor

Deserciones preventivas

La caída de Himar Ojeda se venía venir desde la llegada de Joaquín Costa, pero pocos creían que pudiera atreverse a un despido como el ejecutado ayer. El coste tendrá que pasar algunos filtros que probablemente presenten algunos reparos de tipo económico y legal.

No hay que olvidar, que además de Rosa Rodríguez controlando las finanzas del Cabildo y, por ende, del Granca, fiscalizando este tipo de actuaciones en el consejo de administración se encuentran también el jefe de los Servicios Jurídicos, Carlos Trujillo, y el interventor insular, José Juan Sánchez Arencibia. Otros, como Sebastián Sansó, un gerente puesto en el club por Rosa Rodríguez para frenar posibles desmanes, optaron no hace mucho por desertar preventivamente.

Dicen en los alrededores que con Joaquín Costa se empezaba a apreciar la llegada de oscuros nubarrones en forma de viejas glorias metidas ahora a representantes de jugadores que querían estar en los despachos, en la Séptima con Broadway y tirando los tiros libres, todo ello cobrando el importe exacto de cada uno de los respectivos servicios. Fenómenos todos ellos que suelen conjurarse para aparecer en escena cuando detectan que la dirección política de la cosa es propensa al conchabo y al relajo y que acostumbran a recluirse en sus cuarteles de invierno cuando el palco lo ocupa gente que tiene en la cabeza algo más que no sea asegurarse el plato de lentejas de modo vitalicio.

27 mayo, 2012

Womad: un fracaso de la ciudad

Los hosteleros de Cáceres esperan la llegada de agosto en mayo con el Womad.
Los hosteleros de Cáceres esperan
la llegada de agosto en mayo
 con el Womad.
La respuesta cuando se les pregunta es siempre la misma: gobernar es optar. Y es cierto, ninguna institución pública española está en estos momentos en condiciones de mantener a los mismos niveles presupuestarios todos sus compromisos, tampoco los culturales. Ante un escenario económicamente tan complicado, la decisión del gobernante, la opción con la que quedarse, se convierte en doblemente responsable. Porque si se aplicaran en las decisiones culturales criterios exclusivamente monetarios, el gobernante tendría la más que probable tentación de cargárselo todo.

Pero si actuara con un mínimo de inteligencia, quizás blindaría de alguna manera todas aquellas manifestaciones culturales que, además de su valor como tal, vengan acompañadas de algún retorno económico para la colectividad. Los festivales son unas de esas inversiones que, por lo general, producen retorno económico. Basta con analizarlos con un mínimo de atención y comprobar qué parte de lo que en los festivales y grandes conciertos se invierte se queda en la ciudad.

Las autoridades de Las Palmas de Gran Canaria ya han decidido hacer desaparecer de su catálogo de acontecimientos identificativos de la ciudad el festival Womad, que durante diecinueve años se viene celebrando con un notable éxito y una alta aceptación por parte de la ciudadanía. El Ayuntamiento comunicó, a poco de llegar al poder la nueva mayoría, que era imposible mantener la alta aportación que hasta entonces se hacía, 600.000 euros, y forzó a la fundación que dirige el festival a un formato de un solo día en noviembre de 2011 como tránsito hacia un nuevo contrato que lo salvara para las ediciones futuras.

El festival de un solo día, “fiesta”, como se le llamó para distinguirlo del formato ideal, fue correcto pero insuficiente para los miles de seguidores que se quedaron con ganas. Desde el punto de vista presupuestario, además, constituye un despropósito limitar a solo un día un festival que, de entrada, requiere un despliegue de producción que se amortiza de mejor manera si se extiende al doble de jornadas. Pero fue una opción provisional que, por lo que parece, era un engaño.

Porque a estas alturas del año, el Ayuntamiento ya parece haber tomado la decisión definitiva: no habrá Womad en Las Palmas de Gran Canaria, ni este año ni en los sucesivos, a no ser que cambie de improviso la decisión municipal. Pero, ¿a qué responde esa decisión? La explicación oficial es, cómo no, la puramente económica. La directora de Womad para España y Portugal entregó al Ayuntamiento una propuesta reducida de 350.000 euros por dos días de festival, más las actividades paralelas de siempre (talleres, festival de cine…) y una procesión dominical con las creaciones de los niños en los talleres infantiles.

Un formato similar al que este mes de mayo se presentó en el Womad de Cáceres, que cumplía sus 21 años de existencia y que se desarrolló con el éxito que ha reflejado la prensa extremeña. En Cáceres gobierna el PP; en Cáceres, en la diputación provincial y en la Junta de Extremadura, y allí la unanimidad ha sido total: hay que mantener el Womad por varios motivos, por su implantación ciudadana (21 años, dos más que en Canarias, no es ninguna tontería) y por una cuestión puramente económica pero vista desde la perspectiva contraria a las autoridades locales canarias: el retorno del festival hace muy rentable la inversión. Solo hay que preguntar a los propietarios de los hoteles de la ciudad, a los comerciantes, a los dueños de bares, restaurantes y cafeterías… a los taxistas, a los que alquilan equipos de sonido y escenarios, a los que alquilan los baños químicos y a las decenas de trabajadores locales que son contratados esos días para la producción… Y hay que preguntar a los artesanos y a los músicos extremeños, que cada año en el Womad tienen una nueva posibilidad para darse a conocer ante el mundo.

Cambien extremeños por canarios y verán el resultado.

Alguien llamó a Cáceres a contaminar

Entonces, si el éxito parece probado en lo cultural, además de rentable en lo económico, ¿qué pasa en Las Palmas de Gran Canaria? La respuesta es tan sencilla como lamentable: que al gobierno municipal del Partido Popular no le gusta la directora del Womad para España y Portugal, Dania Dévora. La consideran una persona políticamente desafecta, por mucho que durante el mandato de Pepa Luzardo, también del PP, no solo se mantuviera el Womad sino que también se le contrataran a Dania Dévora, ya como productora especializada en teatro, acontecimientos tan lustrosos como el Don Juan Tenorio de Vegueta, que también ha quedado cancelado, o al menos cancelada la contratación a esa productora.

Para enturbiar una decisión puramente sectaria, el equipo de gobierno se dedica a lanzar insidias sobre la transparencia en la contabilidad del Womad y sobre el coste que tienen los espectáculos de Dania Dévora. Para cerciorarse acerca de esa transparencia ya se ocuparon algunas autoridades municipales de Las Palmas de Gran Canaria de telefonear a sus correligionarios de Cáceres, que les explicaron que las cuentas las tienen muy claras y que les parecen muy ajustados los precios del Womad.

Bien es verdad que en Cáceres, el Womad de dos días cuesta 300.000 euros, 50.000 menos que en la capital grancanaria, pero el sobreprecio es el de los billetes aéreos, una tiranía a la que se tienen que enfrentar todos los promotores y productores culturales cuando traen a las islas cualquier espectáculo.

Frente a la cancelación del Womad, Las Palmas de Gran Canaria sigue apostando por otras manifestaciones que seguramente considerará más rentables cultural y económicamente, como el Festival de Cine, que con trece ediciones llegó a costar tres millones de euros al año, medio millón en esta su última edición.

El festival fue creado en la etapa de José Manuel Soria como alcalde para poder pisar la alfombra roja junto a estrellas rutilantes del celuloide, y seguramente por eso a los sucesores de su mismo partido les costará mucho trabajo plantearse cualquier destino final como el del Womad. Porque si por Cardona y los suyos fuera, todo se reduciría a golpes de efecto que permitieran titulares rumbosos en la prensa, un Springsteen o un Vargas Llosa, el Carnaval y mira a ver si te traes algún artista de postín para hacernos la foto.

Un Ayuntamiento de una ciudad tan relevante como esta tiene que apostar por conciertos como el del Boss o el de Sting (entre 30 y 70 euros la entrada), y por festivales de entrada libre como el Womad, que requieren poco esfuerzo económico y reportan grandes retornos económicos y la satisfacción de miles de ciudadanos. Que no todo va a ser recortar y hundir a la gente en la miseria.

Los que se creyeron intocables

Banqueros, magistrados, pastores de la Iglesia, políticos de la más alta alcurnia. Se creyeron un día que habían alcanzado el cielo de la intocabilidad, la invulnerabilidad absoluta, la distancia perfecta entre el pueblo que los encumbraba, los elegía o los refrendaba y las leyes emanadas del pueblo para poner un límite al desafuero.

La crisis económica y, con ella, la sacudida de indignación ciudadana, los devuelve a la realidad, los convierte en humanos. Por mucho que el Gobierno se enroque y con sus torres y sus peones proteja figuras intocables como los banqueros que han hundido al sistema financiero español, terminarán por rendir cuentas ante el pueblo y, en cuanto se organicen iniciativas judiciales, pagando el quebranto ante un tribunal.

No es de recibo que un país sacudido por la quiebra, por el empobrecimiento generalizado y por un desempleo inasumible causados por los excesos inmobiliarios de la banca, tenga encima que gastarse lo que no tiene en salvar un sistema financiero corrupto que exige lo que nunca ha sido capaz de dar al país. Todos los responsables, los políticos y los financieros, incluidos los de Bankia y los de La Caja de Canarias, están obligados a dar explicaciones, a rendir cuentas ante los órganos donde está representada la soberanía popular o ante las jurisdicciones donde se imparte la justicia que emana del pueblo. Así lo dice la Constitución, que no son preceptos populistas tan al uso.

Dívar, la máxima corrupción moral

La justicia emana del pueblo y se imparte en nombre del Rey, dice la Constitución. La imparten los jueces y magistrados, cuyo órgano de gobierno es el Consejo General del Poder Judicial. El presidente del Poder Judicial, Carlos Dívar, y un grupo de vocales del consejo, respaldados por una decisión extravagante de un fiscal y unas declaraciones indecentes del ministro de Justicia, ha conseguido colocar a la Justicia en su punto de mayor deterioro de la historia de la democracia española.

Dívar representa a esos mediocres que alcanzan las más altas cotas de su incompetencia por el muy habitual y deplorable método de ser elegidos por consenso impostado, seguramente ante la imposibilidad de que un magistrado de mayor y más reconocido prestigio se prestara a la fórmula. Entre Zapatero y Rajoy pactaron su nombre posiblemente confiados en que fuera un presidente cómodo controlado por las dos facciones que, cuchillo calado entre los dientes, se han dedicado estos años a hacer y deshacer en el consejo sin que el presidente del Poder Judicial se molestara en poner un poco de orden.

Lo único que él quería, como ha quedado ahora demostrado, era vivir a cuerpo re rey aprovechándose de las ventajas del cargo y de una desconsiderada (y por muy poco delictiva) utilización de los fondos públicos destinados a viajes y representación.

La dimisión de Dívar sigue siendo obligada y exigible, porque un país democrático, moderno, que cada día proclama algún nuevo reglamento o ley de transparencia no se puede permitir tener al frente del órgano que gobierna a los llamados a aplicar esas leyes transparentes a un vividor de semanas caribeñas que invita a su amante a cenar y a dormir en sábanas de raso con el dinero de los sufridos españoles.

La podredumbre que anida en el Consejo General del Poder Judicial alcanzó esta semana pasada su cénit en el momento en que cinco de sus vocales, lejos de pedir la dimisión de Carlos Dívar, pidieron la del denunciante de estas correrías marbellíes. Es verdad que la dimisión de Carlos Dívar daría lugar a que se ponga al frente del Poder Judicial al vicepresidente del organismo, el ex consejero valenciano de Justicia Manuel de Rosa, un acreditado hombre de partido en su acepción más sectaria. Pero será un riesgo que tendremos que correr todos los españoles, o mejor dicho, que tendrá que correr él y quienes le apoyen ante cualquier hipotético abuso de poder, trapicería o machangada. Que ya no vale todo.

Pero si no dimite Dívar estaremos santificando (con perdón) el comportamiento corrupto de quien tiene que predicar (y más en su caso de hombre de misa diaria) con el ejemplo.

26 mayo, 2012

Carla Bellini y las malas decisiones

Carla Bellini nunca debió ser jueza. O por ser más precisos: la designación parlamentaria de Carla Bellini como magistrada del Tribunal Superior de Justicia de Canarias demuestra que esa fórmula es un disparate. Abogada especializada en familia, con un despacho muy próspero y de buena reputación, fue designada magistrada a propuesta directa de José Manuel Soria, presidente del Partido Popular de Canarias, a la sazón socio decisivo de Coalición Canaria que en el Parlamento aprobó sin miramientos el nombramiento.Es fácil deducir que Soria aprovechó de manera táctica la posibilidad que se le presentaba: decidir el nombre de la persona a colocar en la Sala de lo Civil y Penal del TSJC, la competente para instruir -y en su caso juzgar- los delitos que cometan los aforados, es decir, los parlamentarios regionales y los miembros del Gobierno de Canarias. No tuvo que pensárselo mucho el hoy ministro de Industria: una persona de confianza, de su círculo personal más íntimo. Y eligió a Carla Bellini.

Ni que decir tiene que la magistrada Bellini no había instruido una causa penal en su vida. No estaba obligada a ello. Se dedicaba a pleitos civiles y de repente se vio togada y, casi sin solución de continuidad, instruyendo una causa muy complicada, con muchísimos intereses económicos, bancarios, políticos y empresariales en juego: elcaso Las Teresitas. Los que han seguido de cerca el proceso aseguran que Bellini se empleó a fondo, se lo tomó como un reto personal. Junto a la fiscal anticorrupción para Santa Cruz de Tenerife, María Farnés Martínez, se propuso desenmarañar una trama corrupta que hacía que se tambalearan poderes oligárquicos hasta entonces intocables en Tenerife. Y tocó puntos tan delicados que hasta su propio mentor, José Manuel Soria, terminó por descalificar la instrucción con un término muy elocuente: “incompetente”.

>Un error muy grave

Que José Manuel Soria llamara “incompetente” al trabajo de instrucción equivalía a llamar “incompetente” a quien era la instructora de Las Teresitas. Fue en ese instante cuando supimos que algo gordo se había quebrado, que la amistad íntima que unía a Carla Bellini con el presidente del PP y con su esposa, la procuradora Mari Carmen Benítez, se había roto por algún motivo, probablemente por el empeño profesional de la magistrada de no aceptar ninguna presión, de llegar hasta el final con sus investigaciones. Pero en ese empeño, Carla Bellini ha cometido un error grave, probablemente atribuible a su escasa formación y experiencia en el Derecho Penal: por indicación de la Policía, ordenó intervenir y grabar las conversaciones de uno de los imputados del caso Las Teresitas en un encuentro vis a vis en prisión con su pareja.

La fiscal no recurrió la medida, a todas luces excesiva y contraria a todos los pronunciamientos judiciales, incluido el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que consagran la intimidad sexual como absolutamente intocable, inviolable, ni siquiera para la investigación de execrables delitos.

La Policía la convenció para tan extrema medida aduciendo que el imputado podría sincerarse en ese momento tan íntimo con su pareja y contar allí su preocupación tras enterarse de que acababa de ser encartado en la operación. La violación de ese derecho constitucional supremo se agrava si se tiene en cuenta que era la pareja del imputado la que estaba en prisión, y no el investigado, de quien se pretendía obtener alguna confesión indirecta.

Y peor aún, en su propio auto de intervención la magistrada comete un desliz involuntario al fundar su decisión sosteniendo que el imputado podría hablar por encontrarse “con una persona de su confianza y en un lugar seguro”. Ese “lugar seguro”, íntimo, teóricamente a salvo de cualquier intruso aún siendo una sala de una prisión, lo suma el Supremo a la gravedad de los hechos para admitir a trámite la querella y convertir a la investigadora en investigada.

El hombre 'pantalla' de Ignacio González

El investigado era nada menos que el hombre pantalla utilizado por Ignacio González Martín, uno de beneficiados por el pelotazo de Las Teresitas, para solicitar un préstamo de 33 millones de euros a CajaCanarias, donde el empresario ejercía como vocal del consejo de administración. Peón albañil con 720 euros de sueldo, consiguió ese milagro financiero sin mayores problemas. La magistrada lo consideraba una pieza clave para llegar al meollo de la trama.

Pero siendo indiscutible que Carla Bellini ha cometido un error, un exceso que en su profesión tiene un plus de gravedad, más indiscutible es que no por ello debe echarse por tierra todo su trabajo en el caso deLas Teresitas. Y mucho menos que, imputada la juez, los presuntos autores del mayor pelotazo urbanístico de la historia de Canarias hayan quedado exonerados de toda responsabilidad.

La magistrada, a decir de los que conocen el sumario, ha instruido de manera seria y esforzada, supliendo su falta de experiencia con muchas horas de trabajo. Y gracias a esa investigación se ha desentrañado gran parte de la trama. Lo que ha quedado sin imputación en el cierre de la instrucción es achacable a las dificultades propias de una investigación iniciada mucho tiempo después de los hechos, a la capacidad de los sospechosos para sortear la práctica de algunas pruebas y a la imposibilidad de llegar a pruebas concluyentes que sirvan para un juicio de lo que todo el mundo sabe que ocurrió.

De ahí que haya decaido el delito más grave, el del cohecho, porque detectados los enriquecimientos injustificados de muchos de los imputados, no se han obtenido las pruebas suficientes de que esa inusitada riqueza provenga de comisiones por la compra-venta y el pelotazo urbanístico de la playa de Las Teresitas. Es más que probable que Carla Bellini acabe con este caso su corta carrera en la judicatura. Y lo hará ya sin la protección de quien la aupó a esas responsabilidades por una decisión puramente política e interesada.

Caerá por un error grave, por una mala decisión, como mala fue la decisión de hacerla jueza.

24 mayo, 2012

Coalición busca un potente número dos

José Miguel Barragán.
José Miguel Barragán.
Clausurado con la aclamación prevista el XIII Congreso Regional del PP, los otros dos grandes partidos canarios preparan sus respectivos conclaves con un ojo puesto en el control orgánico y el otro en la gobernabilidad estable de Canarias. El PSC-PSOE, ya lo hemos dicho aquí, presenta a la reelección a un secretario general regional, José Miguel Pérez, con más respaldos con los que acudió al último congreso, a la espera, eso sí, del resultado que puedan tener los intentos de un grupo de veteranos militantes y ex militantes (incluimos a Jerónimo Saavedra en este grupo por imperativo legal) por encontrar un candidato de postín que concite una mayoría suficiente para presentarlo.

Coalición Canaria se presenta algo más dividida, con una contestación más sonora contra el que se perfila como próximo presidente nacional, Paulino Rivero. Destacadas personalidades como Ana Oramas, Fernando Clavijo o, desde esta misma semana, Manuel Hermoso, han discrepado cordial pero sólidamente de la candidatura del presidente del Gobierno.

Las razones que públicamente se manifiestan tienen que ver con la inconveniencia de que una misma persona acumule esas dos presidencias con la que está cayendo, desde el punto de vista institucional, y con el natural desgaste de su figura, en el plano puramente interno.

Resulta sintomático comprobar cómo es en Tenerife donde más críticas despierta la candidatura de Paulino Rivero. Su desgaste ha sido en su isla natal especialmente significativo, y a ese desgaste algunos atribuyen en gran medida los últimos resultados electorales. El feudo por antonomasia de Coalición Canaria, sector ATI, lo consideran amenazado por la figura de un presidente que ha sido capaz –por primera vez en la historia del nacionalismo canario- de plantar cara a los poderes tradicionales tinerfeños, empezando por el propietario del periódico El Día, y terminando por las perversas influencias de los sanedrines chichas, o al menos de algunos de los históricos.

Lo que en Gran Canaria un sector del empresariado más derechista atribuye a Paulino Rivero, una inclinación perniciosa hacia la isla de Tenerife, en el núcleo duro de ATI se considera justo lo contrario: acusan al presidente de haberse esforzado tanto por demostrar que es un presidente regional que ha dejado un hueco en la casa madre para ocuparlo con harta frecuencia en Gran Canaria. Como ven, hay interpretaciones y sesgos para todos los gustos.

Alguien que supere a Barragán

Pero siendo Paulino Rivero el objeto de público debate, en realidad Coalición Canaria discute sotto voce en sus reuniones internas acerca de la oportunidad de proceder a una reforma de los estatutos que permita la potenciación de la figura de un número dos, el secretario de Organización, con grandes poderes que, en realidad se convierta en el hombre o en la mujer fuerte de CC, tanto cara a la sociedad como al propio partido.

Si prosperara esta iniciativa es más que probable que quedara superado el debate acerca de la candidatura de Paulino Rivero y todo se centre, como se está centrando ya, en encontrar a esa persona que concite el respeto y el reconocimiento de la organización.

Como es natural, el primer nombre que se ha puesto sobre la mesa es el del siempre eficaz José Miguel Barragán, que acumula a su capacidad de convicción, su entrega y su lealtad a la causa su doble condición de majorero y tinerfeño. Sería teóricamente bien visto por oriente y por occidente, lo que permitiría en principio superar ese debate de la bicefalia provincial que ha planteado Hermoso.

Pero parece que Barragán no es la persona, al menos de momento. Los más inquietos del nacionalismo canario pretenden encontrar en su seno cuanto antes un nombre que despierte expectación, moderadamente joven aunque sobradamente experto en las lides internas, prudente, dialogante y con el carisma necesario como para convertirse pronto en un referente político regional.

De momento nadie se atreve a pronunciar su nombre. Nosotros tampoco.

23 mayo, 2012

RTVC: Empieza el meneo

Con un contenido cabreo han reaccionado los trabajadores, los sindicatos, las productoras audiovisuales y los proveedores de la radiotelevisión pública de Canarias ante el plan de ajuste, también llamado de viabilidad, dado a conocer esta semana por el director general de la cosa, Guillermo García, Willy García. Los primeros, los trabajadores y sus sindicatos, están a la espera de que en los próximos días, quizás el martes, comiencen las negociaciones del expediente de regulación de empleo que afectará a once de los 43 trabajadores de la emisora de radio.

Saben que el estropicio va a afectar seriamente a la parrilla de programas y que se reducirán notablemente los contenidos y algunas coberturas. Saben que hay poca capacidad de maniobra porque la determinación parece mucha y la reforma laboral del PP tapona cualquier salida negociada. Y saben que los supervivientes del ERE tendrán que enfrentarse a continuación a una reducción salarial del 10% que afectará a unos sueldos que rondan los mil euros mensuales.

Los trabajadores han achacado al director de la radio, Juan Carlos Mateu, que no le hayan permitido meter cuchara en ese plan de viabilidad y que se haya limitado exclusivamente a recibirlo y a asumirlo sin la menor discusión. Le reprochan flojera incluso a la hora de calcular los presumibles ingresos publicitarios al conformarse con un rango de entre 80.000 y 180.000 euros anuales. Un esfuerzo mayor podría significar menos despidos, sostienen.

Pero no solo en la vertiente laboral cuecen habas. La anunciada reducción de un 20% del contrato que tiene suscrito la radiotelevisión canaria con la productora Videoreport Canarias también va a derivar en un conflicto serio con salidas imprevisibles. Los rectores de esa empresa ya han empezado a estudiar en profundidad las medidas a adoptar y, aferrándose al contrato que les une con el ente público y, por extensión, con el Gobierno de Canarias, es más que probable que interpongan un recurso contencioso-administrativo contra el plan de ajuste.

Los argumentos que se han podido conocer para una acción judicial de este tipo tienen que ver con la vulneración de los acuerdos recogidos en el contrato en relación a la obligación de las partes a negociar entre sí cualquier modificación de las condiciones, particularmente las de carácter económico. Y por lo que hemos podido confirmar, no ha habido negociaciones en tal sentido, y si las ha habido no han servido para llegar a acuerdo alguno.

Paradoja de final impredecible

De confirmarse la interposición de ese contencioso-administrativo por parte de Videoreport Canarias, el Gobierno se enfrentaría a una curiosísima paradoja jurídica: mientras el proveedor de contenidos lo demanda por incumplimiento de contrato, la Justicia anula –aún pendiente de sentencia firme- el concurso por el que Videoreport se convirtió en proveedora de esos servicios de informativos para el ente Radiotelevisión Pública de Canarias.

Con lo que empezaríamos a dudar de qué decisión convendría más al Gobierno, si que se anulara el concurso y se devolviera a Socater el contrato y por lo tanto la gestión completa de la Televisión Canaria, con la consiguiente y muy millonaria indemnización a Videoreport por las cuantiosas inversiones realizadas y el lucro cesante, o que la justicia diera la razón a esta empresa y el Gobierno tuviera que a) mantenerle los 18 millones anuales de pago por las prestaciones contratadas; o b) compensarle con la explotación total de la televisión y la radio públicas, regresando de ese modo al momento Socater, con el añadido de la radio, ya convertida en una comercial más. La verdad es que se pone bonito el panorama.

22 mayo, 2012

Cosas que hacer con un comunicado


Jorge Rodríguez sigue ejerciendo como mediador. Está imputado por tráfico de influencias en el caso Faycan.
Jorge Rodríguez sigue ejerciendo como mediador.
Está imputado por tráfico de influencias en el caso Faycan.

Puedes tirarlo directamente a la papelera con solo ver su enunciado (si es que aparece el enunciado, que los jefes de prensa son cada vez menos ingeniosos a la hora de captar la atención). O puedes abrirlo y echar un vistazo rápido a ver si, por arte del demonio, a alguno de nuestros políticos le ha dado por poner fin a esta sangría de estropicios que nos meten entre pecho y espalda como si tal cosa. Una vez abierto el comunicado del partido político en cuestión y ante la constatación de que es más de lo mismo, es decir, fulanito dice de menganito que aquello que dijo es Diego y que ahora digo que y tú más, puedes optar por mandarlo a hacer puñetas o, en un rapto de debilidad, publicarlo y rellenar un hueco tonto que había por ahí.

Existe una opción alternativa, pero ésa requiere un poco más de esfuerzo: analizar el quién, el cómo y el porqué del comunicado y rememorar cosas sabrosonas como las que hoy vamos a contarles gracias a un comunicado que se hace eco de una iniciativa parlamentaria del diputado regional por el PP Jorge Rodríguez.

La iniciativa de Jorge Rodríguez, que se debatirá hoy miércoles en el pleno del Parlamento de Canarias, persigue, miren ustedes qué tamaño de cinismo, que el Gobierno autonómico cree un servicio gratuito de información, mediación y asesoramiento dirigido a familias con dificultades para “atender el pago de los préstamos hipotecarios, que se encuentren en riesgo de perder su vivienda principal”. La propuesta pretende, dice su autor, “evitar los desahucios provocados por la falta de pago de los préstamos hipotecarios”, porque “es preciso dar respuesta a los canarios que más necesitan de la ayuda de los poderes públicos”.

Dice Rodríguez en su comunicado que con la iniciativa persigue “que no haya ni un canario más que se quede sin hogar, cuando el Gobierno autonómico puede poner a su disposición los medios de que dispone”. Precioso, ¿verdad? Es cierto que la falta de asesoramiento legal a muchas familias desemboca en ocasiones en una mala negociación con el banco, pero lo que no se suele conseguir, salvo contadas excepciones, es que la entidad rebaje, acepte dación en pago o mire para otro lado, lo que convierte en ilusorio y pelín populista el objetivo principal de este pedazo de diputado isletero refinado en la zona de Triana.

Cobró por chanchullear con viviendas sociales

Pero si la iniciativa en sí mismo ya resulta histriónica, los antecedentes del autor de la misma debieron conducirle a abstenderse por completo de formularla. Porque el excelentísimo señor diputado Jorge Rodríguez está políticamente inhabilitado de por vida para hablar de vivienda, y mucho menos de viviendas para personas con dificultades, o de viviendas de promoción pública, o de viviendas que tengan que ver con la protección de las Administraciones hacia los más necesitados. Porque es su debilidad por el ladrillo, y más concretamente su debilidad por la vivienda de protección oficial por la vía del tráfico de influencias y de la manipulación de concursos públicos, lo que le condujo a estar incurso en estos momentos en un proceso penal de nombre caso Faycan.

Lo recordábamos ayer mismo en CANARIAS AHORA, cuando nos hacíamos eco de las dificultades del Partido Popular para aplicar uno de los artículos contenidos en sus recién reformados estatutos en Canarias, aquellos que hacen referencia a la expulsión de todo aquel afiliado sobre el que pese un auto de apertura de juicio oral. Rodríguez está justo en la antesala, en el auto de apertura de procedimiento abreviado, el que puso fin a la instrucción, a la espera de que el fiscal y el juez resuelvan la avalancha de recursos interpuestos por las partes para pedir ya en firme una condena para este diputado tan preocupado por el ladrillo social.

Siempre según el auto de procedimiento abreviado, firmado por el juez García-Sotoca, Jorge Rodríguez intervino en la introducción de un empresario madrileño, Antón Marín, en el Ayuntamiento de Telde para que, mediante la manipulación de las bases del concurso correspondiente, su empresa, Grupo Europa, se hiciera con el contrato en exclusiva para la construcción de las viviendas sociales de la segunda ciudad de Gran Canaria. Para acceder a estos favores, sostiene el juez instructor, Antón Marín pagó a Jorge Rodríguez cantidades superiores a los 60.000 euros, además de otras de mucha mayor cuantía a otros imputados que debían participar en el conchabo.

Cuando CANARIAS AHORA publicó en 2007 estos manejos de Jorge Rodríguez dimitió de su cargo como diputado y portavoz parlamentario del PP, y acto seguido interpuso una querella contra nosotros por injurias y calumnias. La querella anda trabada en algún vericueto de la administración de Justicia porque el señor diputado ha recurrido ya varias veces su archivo. Pero la verdad de lo que publicamos parece incuestionable, o al menos así se lo ha parecido a un juez.

Ahora tendrá juicio de aforado

Tras un periodo de descompresión, durante el que tuvo que ser asistido por empresarios cercanos al PP, Jorge Rodríguez ha regresado a ocupar plaza de diputado regional, donde tiene asegurado el sueldo con dinero público y el acceso a la influencia política, que sigue siendo una de las debilidades más extendidas en su grupo parlamentario. Su nueva situación de aforado obligará a juzgar su causa como pieza separada de la operación Faycan. Para que luego digan que la justicia es cara y lenta.

A no ser, claro está, que una vez se dicte apertura de juicio oral y las partes califiquen, el PP lo expulse, abandone su acta de diputado y el procedimiento vuelva a la jurisdicción ordinaria. Todo esto es lo que nos ha animado a comentar para ustedes este comunicado del PP. Provoca mucha grima, por no hablar de otros sentimientos más cercanos a la escatología, imaginar al diputado Jorge Rodríguez defendiendo hoy en la Cámara legislativa canaria una iniciativa sobre vivienda.

21 mayo, 2012

Hacia la televisión pública privatizada

Fachada de la Televisión Canaria en El Sebadal (Las Palmas de Gran Canaria).
Fachada de la Televisión Canaria en
El Sebadal (Las Palmas de Gran Canaria).
El plan de ajuste dado a conocer este lunes para la radiotelevisión pública canaria no es solo la aplicación práctica de los recortes en cascada que sufren todas las administraciones públicas españolas y sus entidades asociadas, sino que constituye el retorno del modelo a su punto de comienzo, allá por los finales de la pasada centuria.

Cuando Jorge Bethencourt tomó las riendas de aquel invento de la pecera con la que nos dormíamos cada noche, la tele pública canaria, sin radio ni segundos canales, empezó costando 28 millones de euros, la misma cantidad, más o menos, a la quedan reducidos ahora los presupuestos de RTVC para 2013, 27,7 millones, pero manteniendo dentro una radio y mayores compromisos de producción.

La primera mala noticia que trae aparejada este plan es la siempre dramática reducción de plantilla, veinte personas inicialmente en lo que respecta a personal estrictamente contratado por el ente público, once trabajadores de la radio, entre productores y redactores básicamente, y nueve en la sección televisiva, principalmente personal ligado al segundo canal, que cancela definitivamente sus emisiones.

Pero no serán esos los únicos despidos. La reducción en un 20% del presupuesto destinado a informativos, que se abona a la adjudicataria del concurso, Videoreport Canarias, conllevará automáticamente una renegociación de los servicios a prestar y, consecuentemente, el despido de varias decenas de personas en una cantidad que nadie en el ente público se atreve a concretar en estos momentos.

La oferta informativa se verá reducida y con ella una parte de la plantilla contratada para hacer frente a las exigencias del contrato al pasar de 18 millones a 14,4 millones al año. Para los amantes de las conjeturas, apunten la cifra total con la que algunos especulan: entre ente y Videoreport, unas noventa personas.

Competencia desleal desde la radio pública

Otra mala noticia, que además va a provocarle a Paulino Rivero un nuevo enfrentamiento con las emisoras de radio, tanto las que salieron victoriosas del polémico concurso como las que lo andan peleando en los tribunales, será la decisión de RTVC de permitir que la radio pública canaria, que ha recuperado el nombre en su día registrado por Luis Soria de Radio Nacional de Canarias, pueda comercializar publicidad.

Esa competencia desleal puede convertirse en un severo golpe de muerte para muchas empresas periodísticas que no van a poder competir con la oferta publicitaria que se puede lanzar desde un medio con una cobertura geográfica regional capaz de proponer paquetes publicitarios conjuntos en televisión, radio e internet, con una audiencia acumulada respetable y a un precio probablemente muy competitivo. Porque la radio tiene un colchón de pérdidas de 1,7 millones de euros al año, cantidad que ni en sueños se puede permitir la cadena más potente que opere en todo el territorio nacional.

Un plan de regreso al punto de partida

El plan ideado por el director general de RTVC, Guillermo García, y por Lourdes Reyes, directora de gestión, contempla una reducción de 8,3 millones de euros al año, lo que coloca el presupuesto para 2013 en 27,7 millones, muy lejos de los 70 que alcanzó en su época gloriosa la radiotelevisión pública de Canarias.

Además de recortes, todo hace pensar que en los próximos meses asistiremos a un cambio de modelo de explotación que se acercará bastante al de los comienzos, cuando Socater, una empresa vinculada al Grupo Prisa, se hizo cargo de la explotación y producción de contenidos de entretenimiento y la generación publicitaria a cambio de prestar a precio cero los servicios informativos. Solo que ahora ya no está Socater, y parece que ni se le espera. La que está es Videoreport Canarias, titular de la prestación de servicios informativos, pero no de contenidos de entretenimiento, que son contratados directamente por la cadena pública.

Anuska Simón, directora general

Que Videoreport se prepara para ampliar su catálogo de servicios lo avala el fichaje de Anuska Simón, directora de Antena de Televisión Canaria, una reputada experta en programación y en contenidos. La compañía la va a nombrar directora general en sustitución de José María Martín, que ha regresado a Madrid para ponerse al frente de la dirección de Producción de Antena 3.

Dado que Videoreport posee los platós, la industria y el personal pocas cosas se interponen en su camino para negociar con Willy García o con quien disponga el Gobierno un nuevo modelo de relaciones en el que a los informativos se sume la explotación publicitaria y el entretenimiento.

Lo que faltaría por comprobar, cosa que solo el tiempo puede permitir, es si aplicará el hábito de Socater a principios de este siglo: tener el menor número posible de empleados y subcontratar todos los contenidos a terceros. Fue lo que permitió el auge de la industria audiovisual canaria, que feneció prácticamente con la implantación del modelo por lotes que dejó en manos de la dirección del ente la contratación de programas con las consecuencias por todos conocidas.

Sin pretenderlo o pretendiéndolo, vaya usted a saber, el Gobierno de Canarias va a proceder, vía recortes, a aplicar en Canarias el modelo privatizador lanzado desde Madrid por el ministro de Industria, Turismo y Energía, José Manuel Soria.

20 mayo, 2012

Rebelión, regeneración, palabras inverosímiles


Asier Antona y José Manuel Soria, los dos pesos pesados del PP canario desde ayer.
Asier Antona y José Manuel Soria,
los dos pesos pesados del PP canario desde ayer.
 
Tiene que ser necesariamente producto de la euforia que te invade cuando ganas un congreso regional de tu partido por el nada desdeñable resultado del 97% de los votos emitidos. Producto de esa euforia, es natural que por la boca p'afuera broten cuan fontana de oro los más periodísticos exabruptos del fin de semana. Los ha pronunciado, siempre con ese estilo a medio camino entre la exaltación del espíritu nacional y el sofisma griego, José Manuel Soria, reelegido presidente regional del PP canario. Y ministro del Reino, añadimos de inmediato antes de intentar cuadrar en una lógica política redonda lo que dijo antes sus correligionarios y ante la prensa.

Parece claro que el adversario político de Soria en Canarias ya no es el PSOE, sino su socio de toda la vida, Coalición Canaria, contra quien carga cada día de manera más abrupta y acantilada. Todos saben que la subida electoral del PP en mayo de 2011 ha invadido un territorio sociológico hasta ahora en manos exclusivas de los nacionalistas, particularmente en Tenerife, y se torna muy complicado recalcar diferencias siendo como son compadres condenados a entenderse. Y se volverán a entender algún día.

Los ataques a Paulino Rivero y a Coalición Canaria, por ese orden, se recrudecen a medida que se acerca el año crucial de 2015, y casi en la misma proporción crecen los guiños al PSOE, en la creencia, hasta ahora errónea, de que llegado el momento los socialistas transigirán a un pacto con el PP. Y suicidarse al instante, por supuesto. En su cruzada antipaulinista, Soria está empleando toda la artillería pesada de la que dispone, la mayoría de ella vedada a un cargo del rango que ocupa. Porque es del todo inadmisible que un ministro del Reino llame a los súbditos de una región concreta, sea ultraperiférica o mesetaria a rebelarse contra su Gobierno autonómico. Lo que en boca de un editorialista loco o de un independentista recalcitrante tendría su lógica y hasta su gracia, pero en un ministro de derechas, amante de la ley y del orden, es absolutamente rechazable, casi por inconstitucional y subversivo.

Pero lejos de la consideraciones puramente jurídicas y de diseño del Estado del que forman parte las autonomías, la nueva deriva soriana es políticamente de un cinismo solamente explicable en base a la personalidad del autor de la soflama. Porque su llamamiento a la rebelión se basa en las medidas de recorte presupuestario y de incremento de impuestos adoptada por Canarias pero que ya tomó en su ámbito competencial el Gobierno del que forma parte el señor Soria.

Aún peor, la mayoría de las medidas que han tomado todas las comunidades autónomas, incluida la canaria, son consecuencia directa de las acordadas en esos ya temibles Consejos de ministros de cada viernes, que a este paso engrosarán los anales de las historia de terror a la altura de las obras de Narciso Ibáñez Menta. Unas medidas, dicho sea para mejor proveer y jamás olvidar, que se tomaron a la desesperada y con unos escalofriantes meses de retraso por el empeño del PP en darse al patinaje artístico en Andalucía. En fin.

Regeneración, uf, qué pereza

La otra palabra indómita en boca de Soria es "regeneración". Bajo ningún concepto puede resultar creíble que pueda abanderar la regeneración política en Canarias el líder de un partido que acumula el mayor número de casos de corrupción jamás detectados en las islas.

Cierto es que muchos de esos casos viven aún esa incertidumbre de largos procesos judiciales, pero haya o no haya juicio, se sometan o no personajes como Jorge Rodríguez o Mari Carmen Castellano al escrutinio de un tribunal, parece claro que los comportamientos no animan a algo que se compadezca mínimamente con lo que se conoce como una conducta ejemplar y regeneradora.

Si hubiera un mínimo de coherencia con lo aprobado este fin de semana en ese congreso regional, este mismo lunes estarían dimitiendo ambos altos cartos, una alcaldesa de Telde, el otro parlamentario regional. Ya están en capilla para los juicios que tengan que celebrarse en el marco de la operación Faycan, y el código deontológico obliga a su expulsión.

Pero no hay que acudir solamente a causas de corrupción judicializada. Basta con rememorar comportamientos pasados y relatar los que continúan produciéndose. Por ejemplo, la presidenta del PP de Fuerteventura, Águeda Montelongo, pendiente de que alguien investigue en sede judicial el uso corrupto que se hizo de dineros públicos en el Patronato de Turismo de su isla, continua creyéndose la la dueña del cortijo.

El escaso catálogo de privilegios que le otorga su cargo de secretaria segunda de la mesa del Parlamento lo estira hasta sobrepasar los límites de la regeneración que pregona su jefe y de la vergüenza que reclamamos los ciudadanos. El pasado martes, sin ir más lejos, utilizó un coche oficial del Parlamento de Canarias para que la trasladara a ella y a su señor esposo desde el aeropuerto de Gran Canaria hasta el estadio donde ambos presenciaron el concierto de Bruce Springsteen. Un ejemplo de regeneración y de austeridad de libro.

Ojo con la Policía

Para una próxima entrega dejamos la visión regeneracionista y reformista que Soria tiene de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, particularmente de la Policía. Sus exigencias al ministro del Interior, y de éste al director general, de que se imponga en Canarias su propio criterio va a dejar en pañales los comportamientos que atribuía a otros con esa alegría que no se puede aguantar. Permanezcan atentos a sus pantallas porque pensamos dar todos los nombres y todos los apellidos, así como las más precisas instrucciones transmitidas por un conducto nada reglamentario a una parte de la cadena del mando. A ver si Época se anima y se viene a hacer un reportaje de lo que en realidad es una Policía a las órdenes directas del poder político, con el consiguiente ajuste de cuentas.

18 mayo, 2012

Soria, sueltito

Nada como dejarlo suelto, a su libre albedrío, con la soltura que proporciona una mayoría absoluta holgada, a escape libre, con los flancos cubiertos, especialmente por la derecha. José Manuel Soria no sorprendió este jueves en el Congreso de los Diputados a ninguna de sus señorías canarias, ni siquiera a las de su propio partido partido, por lo común acostumbradas todas ellas a sus habituales excesos. Como tampoco sorprendió a los periodistas isleños allí acreditados. A los que dejó verdaderamente boquiabiertos fue a los peninsulares dedicados a una u a otra actividad justo en el momento de defender, con ese ahínco que le caracteriza, el Real Decreto por el que se cambia el modelo de independencia de la Radiotelevisión Pública por uno intervencionista directamente dependiente del Gobierno de turno, o sea, el actual. Tenían referencias del sectarismo de Soria, de sus prontos soberbios y de su irrefrenable autoritarismo, evidenciado de manera palmaria en aquel vídeo de amenaza expresa a Argentina por la expropiación de la filial de Repsol. Pero no lo habían visto en vivo y en directo fluyendo tan naturalmente.

Fue con motivo de la réplica al portavoz socialista en la materia, Juan Luis Gordo, que osó poner en cuestión la calidad democrática del asalto que el PP se dispone a ejecutar en RTVE. Soria no soportó tamaña crítica y se lanzó a degüello asegurando, entre otras cosas, que durante la campaña electoral de Andalucía, en marzo pasado, los informativos de TVE no ofrecieron noticias sobre el escándalo de los ERE ni sobre las comparecencias de los ministros en el Congreso de los Diputados. Dos mentiras en una que agrandan la falsedad. Cualquiera que siga con regularidad los medios públicos estatales puede desmentir al ministro, cosa que las escaletas oficiales y las empresas auditoras privadas pueden hacer con el rigor debido. Los diputados del PP aplaudieron con auténtico fervor la sarta de falacias, aun atragantándose los sabedores del tamaño de la patraña. Pero por si había alguna duda de las verdaderas intenciones del Gobierno con este decreto de intervención de la independencia profesional de RTVE, Soria ya se encargó de disiparla: es que necesitamos un medio propio en el que explicar, por ejemplo, la reforma laboral. Ah, acabáramos, un medio público al servicio propagandístico del Gobierno, ¿no es así? Soria, enredado en sus propias palabras, preso de las mismas acusaciones que en Canarias vierte contra Paulino Rivero por el uso de la televisión autonómicaS.




Soria, en Los Desayunos de TVE.


Lo peor no es la confesión pública de Soria, algo que todos teníamos asumido pero no desde luego con ese grado de desfachatez. Lo realmente grave es que el ministro, el Gobierno y el partido que les apoya se creen con el derecho a hacer lo que van a hacer con RTVE y a presumir de hacerlo para calmar a sus propios cuarteles, donde de manera absurda les acusan de no saber explicar ante la ciudadanía el tremendo estropicio que están propinando a la estructura social española. Creen que el problema no está en la política antisocial que practican, sino en la política de comunicación que les impide hacerla digerible. Soria lo explicó con absoluta naturalidad, como hizo en aquel famoso pleno del Cabildo septiembre de 2005, cuando José Miguel Pérez le interpeló acerca de la veracidad de las noticias de CANARIAS AHORA sobre el viaje a pescar salmones con un empresario noruego: "Sí, es verdad, ¿y qué?" Pues eso, con todas sus consecuencias.

16 mayo, 2012

Moverle la silla a Pérez para dársela a Soria

Sebastián Franquis.
Sebastián Franquis.
Los hay especializados en la conspiración, en la permanente búsqueda del requiebro político, de la suma, la resta, la división y la raíz cuadrada de los militantes necesarios para mover una ficha, torcer una voluntad, imponer un criterio o colocar a un pariente. Los más expertos suelen llamar a eso “hacer política”, y el triunfo de esa política no lo miden por el tamaño del objetivo, por la repercusión positiva que pueda suponer para la sociedad, sino por la dimensión de los movimientos realizados y por la demostración de poder interno, orgánico, partidista, que se haya podido alcanzar.

Esa alta política se manifiesta de la forma más cruda en los partidos políticos cuando se aproximan los procesos congresuales, sean del ámbito y categoría que sean, y suelen dedicarse a esos menesteres los más profesionales del gremio, que los hay en todas las formaciones en mayor o menor grado en función del hábito democrático. Por ejemplo, hay más conspiradores en Coalición Canaria o en el PSOE que en el PP, donde la conspiración solo es de perfil bajo, de recolocaciones una vez la autoridad competente ha colocado los rieles y los altos cortinajes.

El Partido Socialista Canario va a celebrar el último fin de semana de junio un congreso regional que a priori no presenta demasiadas emociones. Parten los socialistas de una situación verdaderamente anodina, ni fría ni caliente, ni eufórica ni de abatimiento generalizado. La conmoción que supuso la contundente derrota de las locales de mayo de 2011, elevada a depresión colectiva con el revolcón sufrido por Rubalcaba en noviembre, se fue poco a poco aliviando con el bálsamo del tiempo y con el pacto regional con Coalición Canaria, que al menos ha permitido al PSOE canario enseñar la cabeza y mostrar –no sin criticable timidez- que es capaz de gobernar y de conseguir mantener el tipo en el peor de los escenarios para gestionar un presupuesto público. José Miguel Pérez es un secretario general contestado (¿quién no lo ha sido a lo largo de la historia del PSC?), generalmente por su carácter político en apariencia apocado, falto de carisma… a lo que sus detractores paradójicamente endosan también otros atributos menos blandos, como que ha arrasado con los más críticos del lugar, especialmente en Tenerife, o que tiene embridada la disidencia gracias a una infalible guardia pretoriana. Puede ser. O podía ser hasta que ha dejado de ser.

Le reprochan lo flojo y lo contrario

Entrando en el fondo, a lo más lejos que llegaron en un primer momento los críticos fue a reprocharle a José Miguel Pérez el pacto con Coalición Canaria, pero una vez convencidos de que fue la opción menos mala de cuantas se presentaron tras el batacazo de mayo de 2011, ahora le afean que no se distancie públicamente de Paulino Rivero, que no haya actuaciones políticas que diferencien a los socialistas.

Precisamente el carácter dialogante y conciliador de Pérez, su escasa capacidad para el ruido mediático y su desgana para la confrontación en la plaza pública se torna virtud a la hora de mantener sólido el pacto con Paulino Rivero, como ocurrió con el acuerdo con el que se sostuvo durante cuatro años en el Cabildo de Gran Canaria junto a Román Rodríguez. Entonces, ¿cuáles son los verdaderos motivos para moverle la silla a José Miguel Pérez?

El respaldo del que goza Pérez desde la Ejecutiva Federal, y personalmente por parte de Alfredo Pérez Rubalcaba, es absolutamente indiscutible. El secretario general del PSOE se cabrea cuando alguien le lleva a Ferraz el cuento de que algunas mentes preclaras del socialismo canario insinúan la posibilidad de pactar con el Partido Popular. En el último cónclave de barones en La Moncloa se expresó en términos de radical prohibición de cualquier amago de dar un centímetro de poder al partido que está desmontando el estado del bienestar.

En este contexto, con las líneas del terreno de juego perfectamente marcadas, con una escasa capacidad de maniobra política por el entorno económico local, regional y europeo, con un PP en un extraño trance de desgaste lento pero imparable pero ejerciendo un poder absoluto que puede hacerle remontar de buenas a primeras, algunos socialistas canarios se aprestan a moverle la silla a José Miguel Pérez con el único objetivo de buscar a alguien que no tenga reparos en pactar con el PP.

Franquis y Saavedra, los componedores

Entre esos socialistas tolerantes a otro pacto aparecen algunos notables, como Sebastián Franquis, actual portavoz municipal en Las Palmas de Gran Canaria y diputado en las Cortes Generales por empeño personal de José Miguel Pérez, que tuvo que librar un pulso notable con Alfredo Pérez Rubalcaba. El líder federal no lo quería de número uno al Congreso de los Diputados, pero el PSC decidió promocionarlo para garantizarle unos ingresos que le permitieran seguir dedicándose a la política orgánica.

Junto a Franquis parece identificarse también en el movimiento pre-congresual en contra del actual secretario general Jerónimo Saavedra, diputado del Común de Canarias, que teóricamente tiene limitadísima su vida orgánica toda vez que por imperativo legal tuvo que abandonar temporalmente la militancia socialista para acceder al cargo. Fue el premio de consolación que se le pudo encontrar al veterano ex ministro, ex presidente, ex alcalde… una vez fue imposible concederle su petición de ser presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas. Ninguno de los empresarios que ahora lo animan a remover a la dirección regional del PSOE canario para intentar un pacto regional con el PP le avalaron en su momento para ese puesto que ahora ocupa Luis Ibarra.

Ambos, Franquis y Saavedra, junto a otro notable experto en quiebros y requiebros orgánicos, Javier Abreu, secretario general en La Laguna, donde ocupa plaza de concejal, fueron vistos en abierta y franca conversación el viernes pasado en el restaurante La Casa Vasca, de Las Palmas de Gran Canaria. Era un simple tanteo, un juego de mesa, porque la actual dirección de Tenerife no parece tener mucha queja de José Miguel Pérez, más allá de su escasa implicación en la vida orgánica del partido en la isla, al menos al modo en que estaban acostumbrados hasta ahora los militantes.

Franquis y Saavedra son, según apuntan varias fuentes socialistas, los autores intelectuales de la pre-candidatura de Iñaki Álvaro Lavandera como aspirante a secretario general regional en el próximo congreso. Al joven y prometedor diputado regional majorero se le hicieron Pepsi-Cola todas las articulaciones y fue él quien empezó a comentar esa posibilidad. Otras fuentes, sin embargo, apuntan a que la persona en la que realmente están pensando los promotores del movimiento de silla es Manuel Marcos Pérez, el secretario general de La Palma, uno de los barones regionales que mayor oposición mostró a un pacto con Coalición Canaria dada la tradición anti nacionalista que su partido vive en la isla desde tiempos inmemoriales.

Empresarios partidarios del chantaje

Pero Manolo Marcos no está en la guerra, y si alguien le preguntara en estos momentos si le seduce la idea de sumarse a una iniciativa así, la respuesta será inequívocamente negativa. Pero Franquis y Saavedra esperarán a que llegue el momento propicio para ofrecérselo, si es que para entonces se dan las condiciones necesarias, lo que de momento no ha ocurrido.

Los empresarios más influyentes no se esconden para manifestar a Saavedra su desagrado por el pacto de los socialistas con Paulino Rivero. Presionan para que el PSOE rompa y acuerde un gobierno con quien maneja los presupuestos del Estado. Lejos de denunciar públicamente el chantaje que el PP y Soria en concreto ejecutan contra Canarias para forzar ese nuevo pacto, esos empresarios prefieren transigir en la creencia de que así se desbloquearán partidas y líneas políticas que ahora están en el alero.

Al único que se ha atrevido a levantar la voz contra ese chantaje, Sebastián Grisaleña, presidente de la patronal de Las Palmas, le han caído las maldiciones de todos los lobbys, sanedrines, círculos y cuadraturas que de La Isleta al Refugio y al Muelle Grande mueven sus hilos para su continua recolocación. Dan por amortizado a Paulino Rivero y con él a José Miguel Pérez si no se pliega a esos designios.

La dirección federal y canaria del PSOE opinan exactamente lo contrario: cualquier acuerdo con el PP es el suicidio político de quien lo promueva.

15 mayo, 2012

Galería de personajes excesivos

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Tejero, en una anterior visita a La Palma

En una sola jornada han llenado con amplitud su cuarto de hora de gloria. Incluso más, horas de gloria hasta resultar cansinos, majaderos, hasta odiosos. Media docena de personajes que fueron noticia, chanza o chascarrillo por las más variadas cuestiones, unas políticas, otras judiciales, otras bufas, otras anecdóticas. Porque ya empieza a ser anecdótico, por ejemplo, encontrarse al ex teniente coronel Tejero Molina, exaltado golpista teóricamente rehabilitado para vivir en una democracia, disfrutando tan ricamente de las delicias climáticas de la isla de La Palma.

Tejero fue visto el pasado viernes, en horas de mediodía dándose un baño en las piscinas naturales del aeroclub, lugar que abandonó con cara de pocos amigos al sentirse observado. No es la primera vez que tamaño personaje, remedo de lo más rudo y casposo de la España cañí y precursor de esas nuevas mesnadas de neodorados, visita La Palma, isla a la que le unirá algún lazo que seguro, pero seguro, seguro, no será político. O eso hay que esperar.

Torres Baena, en sus trece

En el banquillo de los acusados se volvió a sentar ya, con los formalismos de primera hora resueltos, el que podría pasar a la historia como el más abyecto de los abusadores sexuales de la historia de España. Se llama, como saben, Fernando Torres Baena, que este martes ante un tribunal de tres jueces y una sala abarrotada de público trató de reafirmar su conocida estrategia de defensa, mayormente dirigida a convencernos a todos de que en realidad la víctima es él, una víctima incomprendida de un compló entre gimnasios que ha contado como teóricos cómplices con decenas de menores de edad y con otras decenas de mayores de edad que han contado por separado ante la Policía y ante el juez instructor cómo eran manipulados hasta convertirse en esclavos sexuales de la secta.

No se incluye en esa larga lista los abusos prescritos, porque si así fuera la cantidad de personas dispuestas a testificar y a contar esos repugnantes episodios del caso Kárate, convertiría el juicio en interminable. Imposible, por supuesto, adelantar un veredicto, que como es sabido los burros vuelan en las salas donde se imparte justicia, pero resulta muy complicado pensar que alguno de los tres jueces que conforman el tribunal puedan a estas alturas, tras visionar las declaraciones preconstituidas que obran en el sumario, las pruebas acumuladas, las indagaciones policiales, los informes psiquiátricos forenses, albergar alguna duda sobre la naturaleza de los actos y el carácter del jefe de esta banda de manipuladores de mentes infantiles.

Estafar a un sobrino del conde

También empieza a pasar por los tribunales para rendir cuentas ante la justicia y ante sus víctimas un personaje muy extravagante que podría convertirse en el referente importado del estereotipado estafador de cuello blanco. Blanquísimo. Siempre en el terreno de la presunción de inocencia, esa plaza de noble caradura la ocupa por méritos propios nuestro tantas veces mentado Gionvanni Carenzio, un napolitano adoptado con mucho jolgorio por la aristocracia grancanaria en la creencia de que aquellos exquisitos modales, aquel amor por las bellas artes, aquella exaltación de la familia hasta límites pasionales, aquella inclinación por el mecenazgo y por las más especializadas y elevadas relaciones públicas pertenecían a uno de los suyos.

Casóse el tal Carenzio con una mujer perteneciente a una familia respetable, y tan embaucadora ha sido su actitud, que hasta ha conseguido que ella se haya llevado la primera condena judicial por sus correrías. La sociedad grancanaria, cruel con los que rompen determinadas reglas del juego, sabrá sin embargo perdonar el desliz a Lolina Molina, pero parece bastante improbable que el perdón se extienda al señor Carenzio. Y no es porque la alta sociedad sea implacable con los delitos y las faltas relacionadas con la apropiación indebida, la avaricia, la codicia o el saqueo, no. Lo que no perdona es que esas debilidades se dirijan hacia miembros de la misma nobleza, y ese es el pecado más grave que ha cometido este napolitano con amagos de conexiones mafiosas.

Efectivamente, Carenzio se equivocó engañando a un miembro de una de las familias más nobles de la vecindad de Vegueta, Iván del Castillo, sobrino del conde de la Vega Grande.

Corrales, culo inquieto

Y pasamos a la política, que ya va siendo hora. Los otros tres personajes de la jornada se ganan hoy el apelativo de excesivos porque en lo que va de semana han mostrado cuáles son sus debilidades cuando ellos mismos las elevan a la enésima potencia. José Manuel Corrales se acaba de ganar la segunda expulsión de su carrera política. La segunda expulsión que se sepa, porque no ha sido X Tenerife el segundo partido en el que se integra este hombre con asentamiento tan inquieto, sino el tercero.

Primero estuvo en Izquierda Unida, donde le resultó imposible destacar de la manera que sí consiguió cuando se pasó al PSOE. En la convulsa y abigarrada agrupación local de Santa Cruz de Tenerife enseguida hizo carrera y alcanzó el puesto de secretario general. En una de sus habituales pasadas de frenada, Corrales perdió el control y se salió de la pista.

Cometió un error político grave que pagará siempre: prometió al secretario general, José Miguel Pérez, que apoyaría la candidatura de Julio Pérez a la alcaldía de Santa Cruz y, sin que el jefe hubiera acabado de salir por la puerta, ya estaba reuniendo a la asamblea para postularse él. Su defenestración dio lugar a un cataclismo en todo el PSOE tinerfeño con una serie de bajas voluntarias que algunos no terminarán de agradecer en lo que les quede de carrera política.
Muy poco ha tardado Corrales en ganarse el odio de sus nuevos compañeros de viaje. O no tan nuevos, que todos se conocían de antes cuando iniciaron ese proyecto de tan sonoro nombre como es X Tenerife, en alianza con Izquierda Unida y otras formaciones progresistas que apenas han llegado a sacar la cabeza en medio de la generalizada debacle provocada por esas peleas fratricidas de siempre y la avalancha pepera de mayo y noviembre pasados.

Corrales es un verso suelto, una mosca cojonera, un ególatra indomable que no atiende a la escasa disciplina que trata de imponer un desbordado Ignacio Viciana. Ambos encarnan a la perfección la gran frustración de la diseminada izquierda y no hacen otra cosa que provocar en los votantes progresistas más que desconcierto y desazón. Votos y votos depositados para encontrar una alternativa al PSOE se convierten en más de lo mismo. O en peor de lo mismo.

Los deportes, prioridad de los Bravo

En el catálogo de excesivos de esta semana no puede faltar ese quiero pero no puedo de nombre Lucas Bravo de Laguna. Consejero de Deportes en el Cabildo de Gran Canaria, a las órdenes directas de su señor padre, y alcalde de Santa Brígida, a las órdenes directas de su incompetencia, no ocupa este lugar de honor por las gestas que este martes relató en CANARIAS AHORA RADIO el abogado Ignacio Cáceres, experto en excesos urbanísticos satauteños. No, el Niño Bravo viene a colación por su insistencia (y la de su señor padre) en reclamar para el Cabildo de Gran Canaria las competencias en materia de deportes.

Pensábamos que era una ocurrencia suya, de esas que lanza cuando se le calienta específicamente la lengua (y lo de específicamente no es reiterativo), pero según sus palabras, es petición formal lanzada por su señor presidente nada menos que en un pleno de la Federación de Islas, en el pleno de los cabildos insulares. Tal memez conduce automáticamente a concluir que en estos tiempos tan difíciles que corre la sociedad grancanaria, con unos índices de desempleo, de marginalidad, de pobreza y de exclusión social, a la familia Bravo de Laguna solo le preocupa la rentabilidad electoralista del deporte. Verdaderamente lamentable.

Machangadas moganeras

Cierra por hoy este relicario de excéntricos personajes el alcalde de Mogán, Francisco González, al que siempre nos referimos con el cariñoso y familiar apelativo de Paquirrín. Recordarán que no hace mucho publicábamos en CANARIAS AHORA una entrañable pieza periodística en la que aparecía la máxima autoridad moganera quejándose amargamente del comportamiento que hacia él observan las concejales Onalia Bueno e Isabel Santiago, ambas ex compañeras del PP, una más ex compañera que la otra por motivos de mayor complicidad con andanzas que sobrepasaban la mera actividad política para penetrar directamente en la sospecha penal.

Para reforzar nuestra información reprodujimos para todos ustedes un fascinante vídeo de una entrevista concedida por Paquirrín a la televisión municipal de Mogán, entrevista en la que el alcalde detallaba que las dos concejalas le provocaban por la calle guiñándole los ojos o sacándole la lengua. No añadimos ni quitamos una palabra a tan peligrosa denuncia pública, y aquel vídeo se convirtió en una de las piezas más celebradas de la jornada.

Pues bien, Youtube nos comunicó este martes que, a petición de Radiotelevisión de Mogán, procedía a retirar ese vídeo de la red. La radiotelevisión pública moganera se ha quejado porque considera que hemos infringido los derechos de autor de esa entrevista. Ya le hemos explicado a Youtube qué cosa es esta del periodismo y de los canales públicos.

Pero lo sustantivo es lo que ha conducido a esa queja: el colosal bochorno que tiene que haber sufrido el alcalde de Mogán al verse diciendo machangadas durante tantos minutos seguidos.

14 mayo, 2012

Asier Antona, el triunfo sin conspiración

Asier Antona, próximo secretario general del PP canario
Asier Antona, próximo secretario
 general del PP canario
Asier Antona. Vayan familiarizándose con ese nombre porque a partir de la semana que viene será el referente obligado del Partido Popular de Canarias. En una de las decisiones más acertadas de cuantas cabe atribuir a José Manuel Soria, lo ha designado como próximo secretario general del partido en sustitución del defenestrado Manuel Fernández, perdido para la causa de la buena imagen y el buen nombre de la política desde que se descubrió que mezclaba como nadie los negocios con la política.

Asier Antona no es nuevo en la política, pero viene con un nuevo estilo. Este palmero que no llega aún a los 36 años representa muchas cosas. De entrada, el triunfo de una persona forjada a base de mucho esfuerzo, que estudió Ciencias Políticas en la Universidad del País Vasco, que empezó su contacto con lo público ejerciendo como concejal de Seguridad en Santa Cruz de La Palma y que ha conocido la moqueta del Congreso de los Diputados, la trastienda del Parlamento de Canarias y los vericuetos de un partido político con vocación de gobierno en Canarias

También representa Antona el triunfo de lo sencillo, de la lealtad sincera frente a la conspiración, de la perseverancia y el trabajo desde una isla no capitalina que no entiende de componendas complejas ni acertijos de marca. Por primera vez en la historia del PP canario, ninguno de los dos más altos cargos del PP canario son de la isla de Tenerife, un equilibrio que encajará la militancia y la dirigencia de esa isla solo en base a que es Asier Antona el elegido.

Presidente insular del PP en La Palma, ha vencido incluso a los que todos dábamos como mejor colocados, como es el caso de Antonio Alarcó, que ha movido Roma con Santiago para colocarse en el ángulo de visión de Soria. Su elección como secretario general del PP canario es la confirmación de que hay Partido Popular para rato, y que los tiempos que vienen serán de una autoridad más matizada gracias al talante conciliador, cercano y negociador de este palmero casado con una terorense, de ferviente militancia cristiana, de buen humor, conservador hasta la médula sin fanatismos propios ni impostados.

De los que se remanga

Antona es de los que se remanga, y no lo decimos porque en su Facebook aparezca sembrando papas en el cercado de sus padres, que puede ser de obligado electoralismo, sino porque para los anales de Santa Cruz de La Palma quedará la imagen de aquel jovencísimo concejal de Seguridad que, ante una huelga de policías locales se quitó la americana y se puso a dirigir el tráfico ante el tremendo caos generado en la ciudad.

A partir de este fin de semana tiene ante sí tres retos: el primero, apaciguar a los que quisieron su puesto y no pudieron; segundo, intentar que Soria sea presidente de Canarias en 2015, para lo que va a necesitar un poquito más que una mayoría absoluta, salvo que a Coalición Canaria se le ablande el corazón y regrese al pacto tradicional. Y el tercer reto, hacer del PP canario una organización más democrática, más respirable y menos caudillista. Cualidades tiene para lograrlo, pero no todo va a depender de él.