Páginas

30 abril, 2012

¡Vaya tropa, José Manuel!

Cristina Tavío, presidenta del PP de Tenerife.
Cristina Tavío, presidenta del PP de Tenerife.
  Están que se salen. Los dirigentes del PP canario buscan un lugar en el paraíso, unos minutos en los informativos, una butaca en la tertulia de Intereconomía, unos centímetros cuadraros en la prensa, algo que les permita hablar de otra cosa distinta al argumentario de defensa de lo que ellos llaman reformas y los demás llamamos recortes salvajes.

Si Manuel Fernández, secretario general, se cubrió de gloria proponiendo la amortización de los cabildos de Gran Canaria y de Tenerife y la implantación de delegaciones insulares de las consejerías de la Comunidad Autónoma en las islas menores, la presidenta del PP tinerfeño, Cristina Tavío, ha ido todavía más lejos.

Se trataría, a juicio de esta cabal teórica de la organización político-administrativa, de suprimir la Comunidad Autónoma y, en su lugar, crear una especie de consejo de administración formado por los siete presidentes de los cabildos insulares, un remedo algo extemporáneo de las desaparecidas Mancomunidades, que fenecieron cuando estrenamos autonomía, pero en versión tecnócrata, cada uno con su Ipad y por tres años, qué casualidad, los que le faltan a esta legislatura en la que el PP está descabalgado del machito.

Todos disparando a ver quién acierta

A estas alturas es muy complicado saber si lo de Cristina y Manolo son aportaciones bienintencionadas o si, como nos tememos muchos, se trata de disparatar atolondradamente a ver quién acierta con el número premiado en esa especie de ruleta rusa en la que nos ha metido a todos el Partido Popular.

Hay mucho de improvisación en estas ocurrencias y bastante de intento desesperado por sintonizar con algo que sí parece decidido e inamovible: el deseo del Partido Popular y del Gobierno de Mariano Rajoy de someter el Estado de las Autonomías al estricto control del Gobierno central con el pretexto de reducir costes y ocultando la razón última: imponer sus políticas involucionistas y acabar con las insurrecciones nacionalistas.

En este reino de indocumentados en que parece haberse transformado la dirigencia del PP canario ante la orfandad de liderazgo provocada por el alejamiento físico del caudillo, cualquiera sale por peteneras y cualquiera desmiente a los que disparatan. A Manuel Fernández lo desautorizó el senador Antonio Alarcó, llamado a ser uno de los nuevos báculos de José Manuel Soria; de Cristina Tavío se ocupó personalmente el presidente regional, casualmente en las islas en el momento de la ocurrencia.

Australia llama ''chiringuito'' a la autonomía

Faltan algunas notables aportaciones que vamos conociendo gracias a compulsivas ráfagas disparadas por otros librepensadores como María Australia Navarro, cuya teoría político-administrativa de Canarias debe acercarse bastante a la de Cristina Tavío porque de otro modo no cabría interpretar que hace tan solo una semana llamara “chiringuito autonómico” a la Comunidad Autónoma que se tiene montada Paulino Rivero para gran desconsuelo del Partido Popular, por primera vez en más de tres quinquenios fuera del calorcito de sus paredes.

Y nos falta, cómo no, conocer cuál es la solución al arcano autonómico que maneja el Partido Popular, que por no recortar instituciones no se aplica a suprimir las diputaciones provinciales, una carga inútil que, solo en cargos públicos, generaría un ahorro anual de 1.000 millones de euros. Claro que, es cierto, el 90% de esos cargos públicos son, desde mayo de 2011, del PP. Y el paro no está hecho para ellos.

3 comentarios:

  1. Me parece muy acertada la opinión de Cristina Tavio. Si se quiere toda la transparencia democrática que se predica, que hagan un referendum sobre la supresión de las autonomías. Los únicos que no están de acuerdo son los políticos y sus partidos. Yo iria más lejos en la teoria de doña Cristina: Que los alcaldes, elegidos, fueran a su vez consejeros de los cabildos respectivos. LOS QUE SOBREN, ¡ A TRABAJAR ¡ ¿ Les recuerda algo ésta organización ?

    ResponderEliminar
  2. D. Carlos: la pregunta del millón sería " ¿Tonto el primero o el último? Como canario,siento vergüenza ajena. Es imposible decir tantas estulticias en tan poco espacio temporal. A nadie se le esconde que los "argumentarios" que nacen en Génova, 13 los 365 días del año, elaborados en la secreta planta 3ª de la cueva de los 40 con el Alí canariensis de pregonero, van destinados a entretener al respetable y marear al espectador con las filigranas, estilo Barcelona C.F. pero enn lugar del balón, utilizan la "medicina" Goebbels, que tan buen resultado le dió al . aquel señior de bigotito que ya ni recuerdo si era adolf o Pepe María.
    Gracias que los isleños ponemos al mal tiempo, buena cara. Pero estos carotas no se merecen nuestro respeto, pues el descaro, fruto de esa mayoría partidista, les retrata perfectamente.
    Quizas el tsunami económico que nos atraviesa sea el que propicie que la ciudadanía pierda la venda que impiden ver lo que hay detrás de ese espejo concavoconvexo que nos da la imagen exacta del P.P. y sus más significvativos fans.

    ResponderEliminar
  3. La única salida posible es quitar políticos inútiles ,el pueblo ya no puede mas y ellos erre que erre con lo del bien estar , manda narices.

    ResponderEliminar