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08 marzo, 2012

La playa resultó ser gomera

Ni era una playa de Gran Canaria ni el Gobierno ha dado la espalda al Rally Islas Canarias. El fanatismo insularista, casposo, trasnochado y familiar que se ha instalado en el Cabildo de Gran Canaria está provocando situaciones indeseables en las ya de por sí tensas relaciones entre las instituciones políticas del Archipiélago. La familia Bravo de Laguna, auxiliada en las bandas por Juan José Cardona, desde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, y a través desms desde su teléfono móvil por el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, continúa profundizando en la falsedad y en la insidia para tratar de desprestigiar al Gobierno regional tirando de los más bajos instintos isloteñistas, eso de fácil agitación cuando de mentar a la bicha del despojo se trata. La última polémica, la del vídeo de Canarias presentado en la ITB de Berlín este miércoles, ha resultado la más burda de las maquinaciones, porque es absolutamente falso que la Consejería de Turismo del Gobierno regional utilizara imágenes de playas de piedra de la isla de Gran Canaria, en lugar de las de arena amarilla, con el fin de dañar a la isla redonda.



Un periodista y una agencia del Cabildo




Tras el visionado profesional del vídeo se ha descubierto que esas imágenes en realidad corresponden a una playa de La Gomera, la de Tapahuga, en San Sebastián, una isla que también tiene derecho a salir en los vídeos promocionales de Canarias. Pero los servicios de agitación y propaganda de los Bravo pusieron el grito en el cielo de inmediato, cuchichearon al oído del político el hallazgo, se inventaron que era la playa de Taliarte, o en su defecto, la de Veneguera,  y montaron el correspondiente salpafuera haciendo creer a los medios de comunicación que se trataba de otra ofensa de Paulino Rivero a los sufridos grancanarios. Un periodista pagado por el Cabildo preguntó a Bravo de Laguna ante las cámaras de una agencia de noticias, también pagada por el Cabildo, por el vídeo en cuestión, de manera que el presidente se explayara para, acto seguido, difundir las declaraciones urbi et orbi y provocar otro escándalo artificial, otra engañifa en la que muchos picaron. Una mentira imperdonable que debería obligar al presidente del Cabildo a hacer públicas sus disculpas y retirar sus desmanes.

Sobran hooligans en la política




El segundo del clan insularista, Lucas Bravo de Laguna, consejero de Deportes del mismo casposo Cabildo, debería seguir a su padre en ese gesto de reconocimiento del error, por llamar suavemente a la campaña hooligan en la que andan metidos. Sus acusaciones, respaldadas por el alcalde Cardona, de que el Gobierno de Canarias había abandonado a su suerte el Rally Islas Canarias, antiguo El Corte Inglés, una de las citas deportivas más seguidas por los aficionados y con una gran proyección exterior, se han tornado completamente falsas. No es que el Gobierno haya retirado su subvención, como han sostenido en público y por carta, sino que tal subvención es exactamente del doble de lo que pone el Cabildo de Gran Canaria. Según el director general de Deportes, Ramón Miranda, su departamento ha aportado 120.000 euros, a los que habría que sumar los 60.000 que el Cabildo ha desviado para el rally de los fondos que se le ceden desde la Viceconsejería de Turismo (430.000 cada año). En total, el Rally se lleva 120.000 euros del Gobierno y otros tantos del Cabildo, pero de éstos, la mitad son aportaciones procedentes del Ejecutivo. De la aportación económica del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria mejor ni hablamos, porque es exactamente igual a cero. En la presentación del rally, el niño Lucas se sintió el rey del mambo y arremetió contra el Gobierno amparándose en una falsedad. También debería retirar lo dicho y pedir disculpas porque tan público es el dinero que él ha tramitado a favor de esta manifestación deportiva como el que ha aportado el Gobierno de Canarias. Los contribuyentes somos los mismos y no podemos seguir soportando pendejadas de políticos que sólo quieren vivir del cuento.

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