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24 febrero, 2012

Política de altura en Lanzarote

Vaya por Dios. El terremoto ha causado pavorosos efectos colaterales que nunca hubiéramos deseado: desde este jueves ha afectado a Rita Martín, flamante concejala de Turismo del Ayuntamiento de Teguise, municipio al que se ha extendido como un reguero de pólvora la crisis entre Coalición Canaria y el Partido Popular en Lanzarote. Los ciudadanos han perdido la capacidad de asombro y asisten indiferentes al enésimo enfrentamiento entre compañeros de viaje que hasta ahora habían guardado las formas de manera muy civilizada y que, sin que se acabaran de firmar los decretos de cese, han hecho aflorar debilidades matrimoniales llamativamente graves. Por ejemplo, por el nuevo hombre fuerte socialista en el Cabildo de Lanzarote hemos sabido que la presidenta del PP, ya a la desesperada, le llegó a ofrecer la presidencia de la Corporación con tal de que el PSOE dejara en la estacada al presidente Pedro San Ginés, que en aquel preciso instante ofrecía una conferencia de prensa para dar a conocer los decretos de destitución de los consejeros conservadores. La lideresa pepera, Astrid Pérez, que no se ha quedado callada tampoco, ha acusado al PSOE de haberle tentado con traicionar al nacionalista ofreciéndole a ella la presidencia de la Corporación, y ha añadido, "si algo nos honra es no haber sucumbido a las propuestas del PSOE". No está mal la honrilla, teniendo en cuenta su postrera oferta a los socialistas. ¿Y ha añadido algo a tan elevado debate el presidente del Cabildo? Por supuesto, Pedro San Ginés ha completado el cuadro con una afirmación fascinante: "Ese pacto ha sido un auténtico suplicio".

Culpan a Soria del descosido

Pero volvamos a Rita Martín. No pueden haberle hecho semejante jugarreta política a quien fue capaz de abandonar las más altas dignidades institucionales de la región para dedicar sus desvelos a la promoción turística de su municipio natal. No pueden ni deben desperdiciarse tantos conocimientos, tanta sabiduría acumulada a lo largo de los años que estuvo al frente de la máxima responsabilidad turística de la región, gestionando millones de euros siempre bajo la atenta mirada de su mentor político, José Manuel Soria, que ahora no puede hacer absolutamente nada por reponerla en su cargo. Porque hasta el mismísimo despacho del ministro de Industria, Energía y Turismo han llegado los profundos quejíos de su tropa lanzaroteña, conmovida por las acusaciones que vierten en los medios de comunicación sus ya ex socios de gobierno. Culpan directamente a Soria, a quién si no, de haber jugado con fuego, de sembrar la inestabilidad en el pacto regional para tratar de atraerse a su sardina las ascuas de una hipotética ruptura entre nacionalistas y socialistas que no han hecho otra cosa que enrocarse y fortalecerse. Y, de paso, reducir considerablemente el poder institucional del PP en Canarias que, una vez perdido Tenerife, es desalojado ahora en Lanzarote y sufre serias amenazas de desestabilización en las inaccesibles (por ahora) plazas grancanarias. Rita ha encajado con mucha más elegancia democrática que Astrid Pérez el inesperado golpe de la ruptura, pero no se ha recatado a la hora de hacer su análisis de la situación: "Está claro que hay una estrategia política de CC y del PSOE para desalojar al PP". Muy bien Rita. Le faltó añadir lo que ahora añadimos nosotros con la misma clarividencia: La experiencia apunta a que este mandato no acabará así. Sino peor.

1 comentario:

  1. Buenos días,

    Perdona que te escriba de forma pública pero no he encontrado otra forma de contactar contigo. Me gustaría que colaboráramos mutuamente intercambiando enlaces ya que tu blog trata de la misma temática que mi página.

    Si estás interesado escríbeme a eva.paz.soto@gmail.com

    Un saludo,

    Eva

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