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28 febrero, 2012

Bravo de Laguna, insularista contra Gran Canaria

[caption id="" align="alignright" width="200" caption="Bravo de Laguna, durante el pleno de este martes."][/caption]

Hay veteranos políticos que no aprenderán nunca a pesar de la experiencia y de la sabiduría que el paso de los años va acumulando alrededor de sus canas. O de su calvicie. José Miguel Bravo de Laguna, presidente del Cabildo de Gran Canaria, es uno de los más experimentados políticos que aún siguen en activo en Canarias. Ensolerado en la escuela de la UCD, donde hubo que aprender democracia a un ritmo endiablado dada la procedencia franquista de la inmensa mayoría de sus dirigentes, este aventajado abogado logró pronto destacar y colocarse en puestos de relumbrón. O casi. Su querencia a la derecha, previo paso por el liberalismo que todo lo soporta, le hicieron desembocar en el Partido Popular, a cuyo frente se colocó pronto precisamente gracias al erial de los alrededores y a su brillante trayectoria, solo salpicada por algún suceso desagradable del que seguramente también extrajo su moraleja: espera diez minutos antes de decir "usted no sabe con quien está hablando". Bravo está curtido en mil batallas, desde el pacto de Las Cañadas, que construyó de aquella manera la autonomía de Canarias, al que celebró en mayo pasado con un tránsfuga para garantizarse la presidencia del Cabildo de Gran Canaria. También ha pasado por los puñales de Mauricio, por la plácida vida del Congreso de los Diputados o por el odio tribal mutado en obediencia debida a José Manuel Soria. A demasiados kilómetros de la euforia absoluta del PP, vive aislado por adversarios políticos de dentro y de fuera de su partido, lo que le está conduciendo a una deriva demasiado previsible y barata para tener éxito: el insularismo más rancio.

Contra la ULPGC

Al grito de "Gran Canaria es lo primero", tanto José Miguel Bravo de Laguna como Juan José Cardona se han embarcado en la peligrosa y populista (por el orden que quieran) exaltación de la isla, de la patria chica, del patio, del solar, del muro, de lo que el maestro Pepe Alemán llama isloteñismo, consistente en exacerbar hasta el límite de lo grotesco, el sentimiento y los valores de la isla a la vez que los despojos que, convenientemente aderezados con alguno de los habituales desplantes que suele provocar cualquier institución de rango superior. Cardona y Bravo saben que ésa es la mejor manera que tienen de justificar sus propias carencias políticas e institucionales (léase también presupuestarias),  y el momento es el más propicio porque, por primera vez en lustros, su partido no está incrustado en el Gobierno de Canarias y porque, además, la táctica viene bien a su jefe de filas, José Manuel Soria, que tiene tatuado en su frente el guarismo 2015, el año en que volverá a Canarias para presentarse a presidente de la Comunidad previo desgaste feroz del pacto que actualmente mantienen sus dos contrincantes más destacados, el PP y CC. Pero lo malo del grito isloteñista lanzado por los dirigentes del PP es lo muy a pecho que se lo pueden tomar sus más directos subordinados. Algunos, o mejor, algunas, se han atrevido incluso a llevarse por delante consolidadas señas de identidad grancanarias como la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, cuyo rector ya confesó este martes sin ambages que tiene contrastado que el Cabildo de la isla no quiere contar con la institución. Y pensar que la ULPG fue un símbolo de la lucha de Gran Canaria contra la hegemonía universitaria tinerfeña. Ay, esa memoria, señor Bravo.

Confirmada la fiesta: 20.000 euros

En su línea de reivindicar Gran Canaria frente al enemigo exterior, mayormente el Gobierno de Canarias, José Miguel Bravo de Laguna ha echado por delante al Patronato de Turismo, que hace auténticas virguerías para tratar de mostrar al mundo que la isla está siendo vilmente maltratada y marginada por las campañas promocionales. Una falsedad que, sin embargo, permite al PP en el Cabildo gobernarse solo en la contratación de acciones que den brillo y esplendor a su gestión. Verbigracia, la fiesta que este mes de marzo va a organizar en la ITB de Berlín. Como les anunciamos hace unos pocos días, el Cabildo va a organizar la fiesta con empresarios y colgaderas canarios -además de algunos profesionales turísticos alemanes- que el Gobierno de Canarias canceló por imperativo presupuestario. A preguntas de Carolina Darias, Bravo de Laguna confirmó este martes que sí, que piensa hacer la fiesta y que la va a pagar con los 20.000 euros que el Gobierno -ese Gobierno que tanto lo putea- le va a devolver por la utilización conjunta de un espacio promocional. Mucho nos tememos que la fotografía de Bravo y los suyos en Berlín nos va a costar algo más de 20.000 euros si tenemos en cuenta que piensa invitar a 150 personas con comercio y bebercio a tutiplén, más el alquiler de un espacio que en esas fechas cuesta un ojo de la cara y la yema del otro.

1 comentario:

  1. Aunque los enemigos dentro del PP son muchos, Soria busca el " feroz del pacto que actualmente mantienen sus dos contrincantes más destacados," PSOE "y CC"
    ¿Hay algún [email protected] trabajando de tipógrafo?

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