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04 enero, 2012

Se pierden opciones informativas

Leer las explicaciones ofrecidas este martes por los responsables del diario Público, con su director al frente, y su análisis somero sobre el panorama mediático español, nos ha sonado muy familiar en CANARIAS AHORA. Desde sus orígenes en 2000, nuestro periódico y nuestra emisora, CANARIAS AHORA RADIO (nacida en 2004), han estado sometidos a duras vicisitudes económicas fruto de su crítica línea editorial siempre ajena a las componendas y a los enjuagues que tradicionalmente se celebran en determinadas esferas del poder canario. El respaldo de un pequeño grupo de accionistas, cuya identidad siempre tratamos de mantener en la discreción por miedo a las represalias que finalmente terminaron sufriendo, nos permitió aguantar con cierta comodidad hasta agosto de 2008, fecha en que nos abandonó el último inversor que quiso seguirse jugando los cuartos hasta el final. Para entonces ya se había detectado la profunda crisis económica en la que todos estamos ahora enfrascados, y nuestros accionistas optaron por salvar sus propias empresas y abandonar, en una decisión absolutamente respetable, este proyecto a su suerte. Desde entonces, todo ha quedado en las manos exclusivas de los trabajadores de esta casa, que a base de muchos sacrificios económicos, personales y familiares, han sabido aguantar hasta estos mismos momentos. Nos resistimos a dar la razón a los que siempre nos han aconsejado adaptarnos al sistema mediático, político y empresarial que impera en Canarias, y no por tozudez sino porque aún creemos que tenemos la obligación del compromiso del que hablaba Kapuscinski: "El verdadero periodismo es intencional, a saber: aquel que se fija un objetivo y que intenta provocar algún tipo de cambio. No hay otro periodismo posible".



DEL ASESINATO CÍVICO AL ECONÓMICO

En su elegante explicación a sus lectores, el director de Público evitó detenerse en lo que ocurre con la publicidad comercial y con la publicidad institucional cuando de un medio de comunicación crítico se trata. Desconocemos la experiencia de ese periódico, pero estamos seguros de que se acercará mucho a las vivencias que nosotros hemos padecido a lo largo de esta larga década de periodismo comprometido, con el que hemos ido creciendo de modo imparable en número de lectores y de oyentes. Los intolerantes y los que se creen con el derecho de clausurar los medios críticos, empiezan por ignorarlos; " a CANARIAS AHORA ni agua", se escuchaba hace diez años en los despachos que pisaba José Manuel Soria y se ha vuelto a escuchar ahora en una sala de reuniones del Cabildo de Gran Canaria, gobernado por su mismo partido y el apoyo de un tránsfuga del CCN. "Ni agua" significa, ni más ni menos, negar a nuestros dos medios cualquier inversión publicitaria de campañas institucionales, y extender ese asesinato político y económico a aceptar invitaciones a entrevistas o cursarnos convocatorias a actos como el tradicional encuentro navideño con la prensa de la isla. El asesinato cívico. Pero incluye mucho más. "¿Tú te anuncias en CANARIAS AHORA?" es una pregunta que, formulada con cara de extrañeza y dirigida a un empresario relacionado con las administraciones, se convierte automáticamente en anatema. Y a la crisis se suma la caída de la publicidad por órdenes políticas.

LA OTRA PERSECUCIÓN, LA JUDICIAL

Lo que no sucumba ante la crisis puede sucumbir ante una sentencia judicial injusta con cuantiosas indemnizaciones y desorbitadas costas judiciales. También ese camino lo han probado en ocasiones los amigos de la libertad de expresión y viva Cartagena. Nuestro principal patrocinador judicial ha sido siempre José Manuel Soria, que hasta la fecha ha interpuesto tres querellas por injurias y calumnias contra CANARIAS AHORA y contra su director, para el que siempre he pedido la máxima pena de cárcel, dos años. De esas tres querellas sólo hemos perdido una, la primera, por una desafortunada estrategia que nos condujo a una condena de 20.000 euros de multa y 4.000 de indemnización al hoy ministro de Industria. Fue por el caso de La Favorita, aquel pelotazo por el que Soria pagó con dinero público 12 millones de euros por una vieja nave tabaquera que se vendía en el mercado por 5. Aún hoy, cinco años después, con los antecedentes penales cancelados, sigue llamando "delincuente" al director de CANARIAS AHORA. Él sabrá el terreno que pisa. Luego vinieron el caso Isolux, absueltos, y el caso chalet, absueltos con expresa condena en costas al querellante, si bien en una generosa sentencia de la Audiencia Provincial, eso le perdonaron los jueces. No debemos descartar, no obstante, que una condena judicial pueda acabar en cualquier momento con la existencia de CANARIAS AHORA, porque si a la precariedad económica se uniera una fuerte condena, no es descartable que nuestro destino pueda ser un concurso de acreedores. Hasta entonces, aquí seguiremos defendiendo nuestro periodismo comprometido e intencionado mientras podamos hacerlo sin arrodillarnos ante nadie.

A LA CAVERNA, TODA PROTECCIÓN

Por el contrario, la práctica habitual de esos amantes de la libertad de expresión, que la proclaman cada día como ejercicio de autoafirmación y propaganda increíble, es potenciar con dinero público a todos aquellos medios informativos que presentan una mejor adaptación al medio ambiente político. Es decir, a sus deseos editoriales. En Canarias hemos asistido a verdaderos comportamientos mafiosos con el dinero público utilizado para comprar líneas editoriales, voluntades de periodistas muy concretos y hasta reportajes infames como el que nos costó a todos los canarios 182.000 euros pagados por la Consejería de Turismo al Grupo Intereconomía para que publicara en Época aquel libelo sobre "Un GAL sin muertos en Canarias" sobre la investigación del caso Faycán, que comprometía seriamente al Partido Popular en una de sus más sonadas causas por corrupción. Hemos visto también cómo han sido despedidos periodistas y cómo incluso ha caído algún director de periódico por imposición de la superioridad política. Por contra, el purismo de la izquierda, que cuida la legalidad hasta rebasar el límite mismo de la memez con el único afán de guardar las formas y no discutir con ningún funcionario respondón, conduce a situaciones como las que vivió Zapatero con el Grupo Prisa, o a nosotros con el Gobierno de Canarias. Para los que aseguran que vivimos de la financiación del Partido Socialista, desengáñense: desde julio pasado, fecha en la que el PSOE entró en el Gobierno de Canarias, la única inversión publicitaria realizada en CANARIAS AHORA fue la campaña de Navidad, por un importe de 2.000 euros. Durante los ocho años de Gobierno de Zapatero, nuestra empresa no recibió ni una sola campaña de ningún ministerio.

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