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21 junio, 2009

Concursos en ‘el Consorcio del Sur’

Un lector me ha animado a escribir algo sobre la primera (no será la última) polémica en que se ha visto envuelto el recientemente creado Consorcio para la Rehabilitación Turística del Sur, el Consorcio del Sur, en adelante.

Hay que dejar sentado, en primer lugar, que se trata de una iniciativa inteligente, necesaria y por tanto, extraña. Porque en los tiempos que corren ha de resultarnos extraño que cuatro administraciones públicas de distinto color político se pongan de acuerdo para remar en la misma dirección, y en el caso que nos ocupa, acometer una vieja asignatura pendiente del Sur grancanario, cual es su imprescindible regeneración urbanística.

Ya desde el principio, el PP entró en el Consorcio del Sur a regañadientes. Su representación le viene dada a través de la Consejería de Turismo, que tiene en su cúspide a una dirigente política que en cualquier otra parte del mundo estaría repartiendo folletos en las ferias, en lugar de ocuparse de cosas para las que se requieren ciertas capacidades que esta buena señora no tiene.

El Gobierno de Canarias, a través de esa consejería, tardó la intemerata en aportar los escuálidos dos millones de euros que le correspondían para arrancar el Consorcio del Sur, pero acabó poniéndolos seguramente porque alguien pensó que ese tren no se podía perder por el reproche político que acarrearía.

Y se nombra gerente. Para ese puesto se elige a una persona de consenso después de que el PSOE, siempre refractario a la valentía política, desechara a un hombre cualificado al que desde los sectores más indeseables y corruptos de la política y el periodismo canarios se le tratara de hacer pasar como un profesional “sospechoso”. Nadie dice de qué es “sospechoso” Domingo González Chaparro, porque realmente se le pone la proa desde diversos sectores por ser un hombre allegado a CANARIAS AHORA que, encima, ha tenido la valentía de plantar cara a determinados abusos desde su puesto de vocal de la Radiotelevisión Canaria.

Descartado Chaparro por esas miserias y cobardías inconfesables, es nombrado gerente del Consorcio del Sur José Fernández, un ingeniero de Caminos que ha desarrollado su vida política en el entorno de las costas canarias y españolas. Se le considera un hombre recto, irreductible ante la aplicación de la ley, hasta tal punto que ha tenido problemas en el PSOE nacional por haber actuado de manera impecable en el litoral peninsular, lo que puede haber provocado problemas electorales a su propio partido.

Su nombramiento en el Consorcio se produce por unanimidad, y enseguida se aprueban los primeros encargos con la urgencia que se corresponde a una iniciativa que ya parte con retraso. Uno de esos encargos es, precisamente, el proyecto para la rehabilitación turística del sur Gran Canario, que en su primera fase tiene un presupuesto de poco más de 51.000 euros.

Fernández decide, con las competencias y prerrogativas que le ha otorgado la Junta Rectora del Consorcio, convocar ese concurso por el procedimiento de urgencia, negociado y sin publicidad. Concurren tres conocidas ingenierías de Gran Canaria, todas ellas con sus correspondientes ofertas, y Fernández, tras los oportunos estudios y la emisión de los preceptivos informes valorativos, decide otorgar ese concurso a HS Ingeniería, de la que es titular José Francisco Henríquez Sánchez.

Henríquez es ingeniero de Caminos, además de economista. Como ingeniero ha hecho muchísimos proyectos en Canarias y fuera de Canarias, y pasa por ser uno de los más acreditados expertos en la urbanización turística del Sur de Gran Canaria.

Pero tiene el mismo problema que Chaparro: ha estado vinculado a CANARIAS AHORA y no se le puede otorgar ningún concurso público, por muy legal que sea, para evitar las críticas de la prensa y del PP. O a la inversa, que da lo mismo.

En una semana disparatada se suceden todo tipo de situaciones surrealistas. Un subdirector de Canarias7 llama al Gabinete de Prensa del Cabildo para preguntar por un concurso cuya adjudicación provisional está publicada en la web de a Corporación (fíjense si hubo oscurantismo), y a partir de ahí se desata el pánico. Un alto dirigente del Cabildo llega a pedir a José Fernández que anule el concurso y lo vuelva a convocar por el procedimiento abierto, lo que supondría no solamente una prevaricación como una catedral, sino retrasar casi medio año el comienzo de los trabajos efectivos del Consorcio.

El secretario y el interventor del Cabildo informan a sus superiores que el concurso es impecable, que anularlo equivaldría a prevaricar. Se han cumplido todas las exigencias legales y no hay ninguna fisura de la que asirse para poder dar marcha atrás y contratar el encargo a un ingeniero que no resulte incómodo a los nazis que quieren controlar Canarias y expulsar de ella a los incómodos.

A la algarabía se suma de repente Nueva Canarias, que a través de un indocumentado Carmelo Ramírez se lanza a La Provincia a exigir transparencia y legalidad. No se había tomado la menor molestia por informarse sobre el concurso en cuestión, de ahí que sostenga que este señor ha actuado en esta materia como un auténtico indocumentado, lo que le convierte automáticamente en un irresponsable político.

El partido de Ramírez, Nueva Canarias, quiere tener un puesto más en el Consorcio, no sé si por rentabilidad política o precisamente para orientar los concursos, una especialidad de la casa que ya se evidenció en obras faraónicas de Gran Canaria que resultaría ocioso y extenso recordar aquí y ahora.

Y como no hay disparate en Canarias en el que no se meta esa pertinaz desbocada de nombre Australia Navarro, encontramos a esta señora (de la que dicen será candidata a la alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria) acusando a José Miguel Pérez de regalar dinero público a sus amiguetes. Se vale esta otra peligrosa indocumentada de su condición de aforada y de la inmunidad de la que gozan los parlamentarios. Es, junto a Carmen Guerra, el paradigma de lo que gusta a Soria: el insulto, la bravuconada, la demagogia y la mentira.

Defenderé a Caco Henríquez siempre que sea atacado injustamente por su antigua condición de presidente de este periódico, por el que sacrificó hacienda y reconocimiento social como nadie ha hecho en esta tierra por la libertad de expresión y de información. Hay personas en Canarias que quieren que se marche, que no pueda trabajar en Canarias. Como hicieron los nazis con los judíos.

09 junio, 2009

Peligrosos análisis de Cospedal



Dice la secretaria general del PP, y le sigue con su particular gracejo desde Canarias Miguel Cabrera-Pérez Camacho, que el PSOE tiene que reflexionar porque su candidato a las Europeas, López Aguilar, no ganó las elecciones en su tierra.

Es cierto que así fue, pero es igual de cierto que López Aguilar mantuvo la segunda posición del PSC en las islas, sumando 10.000 votos más.

Pero observemos el fonil de Cospedal y de Pérez-Camacho: ¿qué resultados obtuvo el cabeza de lista del PP, Mayor Oreja, en su tierra natal, Euskadi?

El ganador de las elecciones perdió en su feudo nada menos que 33.000 votos, quedando tercero y superando tan sólo en 500 papeletas a Iniciativa Internacionalista, que fue cuarta.

Está claro, se ponga cada cual como se quiera poner a la hora de interpretar los resultados, que las cuentas no terminan de cuadrar. Ni para que uno dimita de secretario general, el otro se crea ya presidente de Canarias o el tercero abandone el País Vasco abatido por una severa derrota.